En Guayabal, provincia de Los Santos, Claudina, de 82 años, sigue en una carpa improvisada mientras aguarda una inspección que determine si puede volver a su vivienda, luego del terremoto del 9 de octubre y de las réplicas que aún la inquietan.
La espera por una evaluación sigue abierta
Sus familiares aseguran que ya han recibido alimentos y otras ayudas, pero todavía esperan que el Sistema Nacional de Protección Civil haga la revisión de la casa. La familia dice que no quieren exponerla a un regreso a un lugar que aún no ha sido evaluado.
Claudina está encamada, no puede ver ni caminar y depende de otras personas para movilizarse. Vive con su hijo, Raúl Antonio Vázquez, de 58 años, quien también fue trasladado a la carpa junto con ella.
La carpa también se ha convertido en un problema
El refugio improvisado no los ha protegido del todo. Según relató un familiar, cuando llueve el agua entra en el lugar y ya se han inundado en la noche porque el terreno es bajo y no tiene drenaje.




