Las abejas europeas redujeron cerca de 33% su área de distribución durante el último siglo, según un estudio basado en registros históricos de polinizadores. La investigación señala que la pérdida de hábitat asociada con la agricultura intensiva tuvo un impacto mayor que el cambio climático por sí solo.
Una base de millones de registros reconstruye el declive
Un equipo internacional reunió más de 4,3 millones de registros de abejas y más de un millón de sírfidos, moscas que imitan visualmente a abejas y avispas y que también polinizan. La base permitió reconstruir los cambios de distribución de ambos grupos y abarca 88% de sus especies europeas, según la descripción del estudio.
Los resultados indican que el área ocupada por las abejas se contrajo alrededor de un tercio. En cambio, los sírfidos ampliaron su distribución, especialmente durante las primeras décadas del siglo. Galicia figura entre las zonas más afectadas por el declive de polinizadores silvestres, aunque no es la única.
La pérdida de hábitat pesa más que el clima
El estudio encontró que las abejas adaptadas al frío disminuyeron más rápido que las especies adaptadas al calor, pero atribuye al clima un efecto modesto frente al impacto de la pérdida de hábitat. La agricultura intensiva aparece como uno de los factores que impulsan ese deterioro. El material citado estima que cerca de 10% de las abejas silvestres europeas están en riesgo de extinción.





