Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro cerraron el sábado 24 de octubre sus campañas para la segunda vuelta presidencial en Brasil, en medio de sondeos que apuntaban a un empate. La votación está prevista para este domingo y enfrenta a casi 160 millones de electores.
En Río de Janeiro, una multitud se congregó en la playa de Copacabana junto a Lula, quien recorrió el lugar en una camioneta al ritmo de la música. El mandatario planteó la elección como una disputa sobre soberanía y dijo que Brasil no debía convertirse en el «patio trasero» de otro país.

En Belo Horizonte, familias y motociclistas asistieron a un acto de apoyo a Flávio Bolsonaro en la plaza de la Libertad. El senador buscó presentar la contienda como una elección entre la dependencia del Estado y la defensa de la libertad. En la primera vuelta obtuvo más de dos millones de votos de ventaja, según los datos consignados sobre esa votación.
El debate no despejó el empate

Los candidatos se enfrentaron el viernes en un debate televisado por Globo. El encuentro fue más ordenado que el anterior, pero no dejó un favorito claro, de acuerdo con los análisis citados. Lula fue señalado como ganador por poco en algunas evaluaciones, mientras que otras destacaron errores de Flávio Bolsonaro.
Entre los episodios más comentados estuvo la confusión del senador al dirigirse a la madre de Ana Clara, una niña asesinada en 2021 en Niterói por un policía que le disparó con un fusil. Bolsonaro la llamó por el nombre de su hija fallecida, y la mujer le gritó: «¡Ella está muerta!». También recibió críticas por burlarse de la falta de un dedo meñique de Lula y por presentar datos que, según verificaciones mencionadas durante la campaña, eran falsos.
Una encuesta cualitativa realizada durante el debate por el diario Estadão, bajo la conducción del analista Renato Dorgan, registró que algunos electores indecisos se inclinaron por Lula debido a los errores de su rival. El ejercicio no detectó cambios entre quienes ya tenían decidido su voto.





