Cibercriminales rusos utilizaron un software malicioso para dispositivos móviles Android con el objetivo de robar a clientes de bancos del país y planeaban ataques a entidades financieras europeas antes de ser arrestados por las autoridades, dijeron a Reuters investigadores y fuentes con conocimiento del caso.
Con el fraude recaudaron una cifra relativamente modesta según los estándares de los cibercrímenes – unos 50 millones de rublos (892.000 dólares)-, aunque también habían conseguido un software malicioso más sofisticado para intentar engañar a clientes de bancos franceses y posiblemente de muchos otros países occidentales.
Las relaciones de Rusia con el cibercrimen se están mirando con lupa desde que los servicios de inteligencia estadounidenses alegasen que piratas informáticos rusos habían intentado ayudar al presidente republicano Donald Trump a ganar las elecciones de Estados Unidos hackeando los servidores del Partido Demócrata. El Kremlin ha negado repetidas veces las acusaciones.
Los miembros de la banda engañaron a los clientes rusos para que descargasen programas maliciosos a través de aplicaciones de bancos falsas, así como a través de pornografía y programas de comercio electrónico, según un informe elaborado por la compañía de seguridad informática Group-IB que investigó el ataque con el Ministerio ruso del Interior.
