En distintos países de América Latina se están impulsando proyectos de conservación para proteger a especies marinas en peligro de extinción, entre ellas albatros, delfines franciscanas, peces guitarra y tortugas marinas. Las iniciativas reúnen a científicos, pescadores y comunidades costeras en torno a una misma meta: reducir las amenazas que empujan a estos animales hacia un riesgo cada vez mayor.
Medidas para frenar la presión sobre el mar
Entre los principales problemas que enfrentan estas especies están la pesca incidental, la caza, el saqueo de nidos y la degradación de los hábitats. En varios frentes, los proyectos buscan responder a esas presiones con herramientas de monitoreo, cambios en prácticas de pesca y acciones directas en zonas costeras donde los animales se alimentan, anidan o se desplazan.
En el caso de los albatros, la amenaza está asociada a la pesca con palangre, una modalidad en la que las aves pueden quedar enganchadas en los anzuelos al acercarse a las carnadas. Para reducir ese impacto, científicos trabajan con seguimiento satelital y con medidas de mitigación orientadas a disminuir la captura incidental, una de las principales causas de mortalidad para estas aves marinas.
Conservación con apoyo comunitario
Las tortugas marinas también figuran entre las especies más golpeadas. En Venezuela, la presión sobre los nidos y la cacería de hembras reproductoras han puesto en grave peligro a estas poblaciones, pero en la península de Paria se desarrollan tres proyectos que, junto con comunidades costeras, transformaron playas afectadas por la depredación en espacios más seguros para la reproducción.
