Los mercados internacionales cerraron la semana con sesgo negativo, en medio de nuevas dudas sobre el rumbo de las conversaciones entre Estados Unidos e…
Los mercados internacionales cerraron la semana con sesgo negativo, en medio de nuevas dudas sobre el rumbo de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán. Mientras las bolsas retrocedieron, el petróleo recuperó parte del terreno perdido y el oro extendió sus caídas, en una jornada con Wall Street cerrado por el feriado de Juneteenth y con el dólar a la baja tras el repunte previo.
Bolsas bajo presión por la tensión en Medio Oriente
El Stoxx 600 terminó con un descenso de 0,2%, mientras que el MSCI Asia Pacific cedió 0,3% después de haber alcanzado máximos históricos. Los futuros del S&P 500 también bajaron, aunque el mercado estadounidense cerró una semana positiva y registró su mejor desempeño desde finales de mayo.
El cambio de ánimo en los inversionistas estuvo relacionado con el aplazamiento de las conversaciones previstas en Suiza para avanzar hacia un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní. La postergación se produjo luego de nuevos enfrentamientos entre Israel y Hezbollah en el sur de Líbano, aunque más tarde ambas partes acordaron un alto el fuego, de acuerdo con un funcionario estadounidense.
El episodio volvió a poner en evidencia la fragilidad del proceso de desescalamiento que arrancó esta semana con el acuerdo preliminar entre Washington y Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz y restablecer el flujo de exportaciones energéticas.
“La cancelación del viaje del vicepresidente JD Vance a Suiza para reunirse con negociadores iraníes recordó al mercado que el proceso diplomático sigue siendo frágil”, señaló Felipe Barragán, senior research strategist de Pepperstone Latam. A su juicio, esto ha moderado el apetito por riesgo y limitado la continuidad del repunte en la renta variable.
El petróleo recupera terreno y el oro sigue cediendo
En el mercado petrolero, el Brent subió 0,9% y volvió a colocarse por encima de US$80 por barril. Sin embargo, el indicador internacional cerró la semana con una caída cercana a 8%, reflejo del alivio generado por la reapertura de la principal vía de transporte de crudo del Golfo Pérsico.
Los operadores siguen pendientes de la normalización del tráfico marítimo en Ormuz, donde persisten restricciones logísticas y dudas sobre la velocidad con la que regresarán los flujos habituales de petróleo.
Susan Bell, vicepresidenta sénior de investigación de Rystad Energy, advirtió que “habrá avances y retrocesos durante todo este proceso de negociación” y sostuvo que ambas partes probablemente mantendrán posiciones firmes durante la ventana de 60 días prevista para alcanzar un acuerdo más amplio.
El oro, por su parte, cayó por tercera semana consecutiva. El metal al contado descendió 1,3% hasta cerca de US$4.156 por onza, presionado tanto por la menor demanda de refugio asociada a la reapertura de Ormuz como por las crecientes apuestas de que la Reserva Federal mantendrá una postura más agresiva frente a la inflación.
Kevin Warsh adoptó esta semana un tono firme sobre los riesgos inflacionarios, lo que reforzó las apuestas de mercado sobre eventuales aumentos de tasas. En ese contexto, Goldman Sachs recortó en US$500 su proyección para el precio del oro al cierre del año, aunque conserva una visión favorable para el mediano plazo.
El dólar baja y las monedas latinoamericanas cierran mixtas
El dólar retrocedió este viernes luego del fuerte repunte que había mostrado en las jornadas posteriores a la reunión de la Reserva Federal. La sesión estuvo marcada por una menor liquidez debido al feriado en Estados Unidos, mientras los inversionistas seguían ajustando posiciones tras interpretar el mensaje de la Fed como más restrictivo de lo esperado.
La toma de ganancias sobre la moneda estadounidense coincidió con una moderación en la aversión al riesgo, impulsada por los avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán. Aun así, estrategas de ING y BBVA advirtieron que el dólar continúa respaldado por las expectativas de tasas de interés elevadas.
En ese escenario, las monedas de América Latina presentaron un comportamiento mixto. El peso mexicano y el sol peruano avanzaron, mientras el peso argentino, el colombiano y el chileno retrocedieron. El real brasileño terminó prácticamente estable.
BBVA indicó que el panorama macroeconómico sigue siendo complejo para las divisas emergentes. La combinación de un dólar fortalecido y tasas reales estadounidenses todavía elevadas continúa presionando las estrategias de carry trade que suelen favorecer a los mercados emergentes.
Movimientos corporativos del día
En el frente empresarial, Banco Santander se convirtió en la empresa cotizada más valiosa de España al superar a Inditex por primera vez desde 2018. El salto en sus acciones, de cerca de 170% desde comienzos de 2025, estuvo impulsado por beneficios récord apoyados en tasas de interés más altas y una estrategia activa de adquisiciones. La entidad alcanzó una capitalización bursátil de €174.900 millones, frente a €174.400 millones de Inditex.
Microsoft y Amazon Web Services quedaron expuestas a un mayor escrutinio regulatorio en la Unión Europea, luego de que una investigación preliminar concluyera que sus plataformas de nube, Azure y AWS, podrían quedar sujetas a la Ley de Mercados Digitales. Si se confirma la designación antes de finales de 2026, ambas compañías enfrentarían nuevas obligaciones.
En otra señal de tensión comercial, Estados Unidos intensificó la presión sobre ASML tras expresar preocupación por la posibilidad de que una de sus máquinas de litografía EUV, clave para fabricar chips de última generación, haya llegado a China en violación de las restricciones de exportación impulsadas por Washington. La empresa neerlandesa rechazó las acusaciones.
Además, Mercedes-Benz iniciará negociaciones con los sindicatos para aplicar nuevos recortes de costos y reforzar su competitividad, en respuesta a la presión de los aranceles de Estados Unidos, la debilidad de la demanda en China y el avance de los fabricantes chinos de vehículos eléctricos. La automotriz también acelera la adopción de inteligencia artificial para elevar la productividad.