La bolsa colombiana cerró a la baja este lunes, arrastrada por una toma de utilidades después del repunte ligado al resultado electoral. Ecopetrol…
La bolsa colombiana cerró a la baja este lunes, arrastrada por una toma de utilidades después del repunte ligado al resultado electoral. Ecopetrol encabezó las pérdidas en una jornada en la que, pese al retroceso de las acciones, los bonos soberanos del país siguieron mostrando respaldo entre los principales mercados de América Latina.
Retroceso en acciones colombianas
El índice MSCI Colcap bajó 4,38% en medio de una sesión marcada por la corrección de precios luego del rally acumulado en semanas recientes. El mercado sigue descontando un giro político en Colombia desde hoy, mientras se mantiene la expectativa sobre una agenda más favorable para la inversión, la exploración energética y el sector empresarial bajo el gobierno de Abelardo de la Espriella.
Solo cuatro títulos lograron avanzar en la jornada: PEI, Grupo Bolívar, Mineros y la preferencial de Corficolombiana. En contraste, Ecopetrol cayó 8,52% y se ubicó entre las acciones de peor desempeño. También retrocedieron la preferencial del Grupo Aval, con una baja de 7,01%, e ISA, que cedió 6,94%.
En Wall Street, los activos colombianos también tuvieron una sesión débil. Los ADR de Grupo Cibest bajaron 0,21%, Ecopetrol perdió 1,99% y Grupo Aval retrocedió 7,61%.
Bonos con ganancias moderadas al cierre
En el mercado de deuda pública, los TES comenzaron el día con valorizaciones más fuertes tras la victoria de De la Espriella, aunque ese impulso se fue moderando hacia el cierre. El bono colombiano en pesos con vencimiento en 2036 redujo su rendimiento en 6,7 puntos básicos, mientras que el bono soberano en dólares con vencimiento en 2034 registró una compresión de 6,1 puntos básicos.
La caída de las tasas fue menos pronunciada que en las primeras horas de negociación, en una sesión atravesada por la toma de utilidades después del avance acumulado por los activos locales desde la primera vuelta presidencial.
Expectativas del mercado y foco fiscal
Omar Suárez, gerente de Renta Variable de Casa de Bolsa, sostuvo que una parte importante de la reacción positiva ya había sido incorporada por los activos colombianos antes de la segunda vuelta. Recordó que desde la primera vuelta se observó una fuerte valorización de las acciones, un fortalecimiento del peso y una baja en el riesgo país, señales de que los inversionistas ya anticipaban la victoria de De la Espriella.
Credicorp Capital también mantuvo una visión favorable para los próximos meses. Sus analistas Daniel Velandia y Diego Camacho estimaron una reacción positiva inicial cercana al 5%, seguida por una valorización adicional de entre 10% y 20% en los meses posteriores a la elección. Añadieron que podría haber un potencial alcista extra por menores costos de capital y por la reactivación de planes de inversión en compañías como Ecopetrol, ISA y Cementos Argos.
BBVA señaló que la confirmación de la victoria debería respaldar a los activos locales y reforzar un escenario de estabilidad institucional, disciplina fiscal y un entorno regulatorio más favorable para las empresas. La entidad indicó que los mercados seguirán atentos a la conformación del gabinete, al equipo económico y a la capacidad de la nueva administración para impulsar su agenda desde el Congreso.
Entre las prioridades anunciadas por el presidente electo figuran la reactivación de la exploración petrolera, la reducción de impuestos para fortalecer al sector empresarial, una agenda de seguridad más agresiva y un plan para atender la crisis financiera del sistema de salud. Por su parte, Felipe Hernández y Jimena Zúñiga, de Bloomberg Economics, consideraron que el resultado es positivo para las perspectivas macroeconómicas y de seguridad de Colombia, al tiempo que elimina buena parte de los riesgos que, a su juicio, implicaría una eventual presidencia de Iván Cepeda.
Los analistas advirtieron, sin embargo, que las ganancias del mercado podrían verse limitadas por las dificultades para cumplir las promesas fiscales, la falta de representación propia en el Congreso y el riesgo de protestas sociales en un ambiente de alta polarización política.