La defensa de Christa Pike asegura que su recuperación física avanza, pero persisten daños psicológicos y dificultades de memoria y concentración.
Christa Pike, la mujer que sobrevivió a dos inyecciones letales en un intento fallido de ejecución el 30 de septiembre en Tennessee, en Estados Unidos, sufre un grave trauma psicológico, de acuerdo con su equipo legal.
La defensa habla de secuelas mentales
Los abogados de la reclusa, Randy Spivey, Kelly Gleason, Stephen Ferrell y Luke Ihnen, dijeron a TMZ que su estado físico mejora, pero que la experiencia le dejó consecuencias psicológicas.
También afirmaron que Pike lleva una dieta normal y que sus pulmones están despejados, aunque aún existen dudas sobre los efectos a largo plazo de lo que padeció.
Según la defensa, la interna enfrenta un profundo trauma por haber creído que estaba a punto de morir, con terror, dolor e incertidumbre.
Dificultades cognitivas y petición de clemencia
Los letrados sostienen además que presenta dificultades cognitivas, en especial para la memoria y la concentración.
En una audiencia urgente celebrada el miércoles 7, Ihnen describió lesiones físicas graves, incluida la pérdida de movilidad en brazos y manos, que, según dijo, están hinchadas “como si se hubiera inflado un guante quirúrgico”.
La defensa reiteró su petición a Bill Lee para que conmute la pena de muerte por cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Pike fue condenada a muerte en 1996 por el asesinato de su compañera de estudios Colleen Slemmer y permanece en el corredor de la muerte después de que las autoridades interrumpieran su ejecución tras administrarle dos dosis de pentobarbital sin lograr que muriera.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.