La temporada de otoño-invierno 2026 ha dictado una nueva regla cromática para las manos: el burdeos. Este color, que abarca desde el cereza hasta el ciruela, ha ganado terreno frente a los rojos tradicionales, consolidándose como la opción predilecta para quienes buscan un equilibrio entre discreción y carácter.

El ascenso del tono borgoña en el estilo actual

El burdeos se impone como la manicura más elegante del otoño

La versatilidad de estos tonos permite que armonicen con diversas texturas, desde tejidos metalizados hasta estampados de cuadros. Según expertas en la materia, este color se ha convertido en la elección más codiciada del estilo urbano, destacando por su capacidad para adaptarse tanto a entornos profesionales como a eventos sociales.

Versatilidad y técnicas de aplicación

El burdeos se impone como la manicura más elegante del otoño

Más allá del color liso, la tendencia permite experimentar con acabados mate, francesas invertidas o incluso micro-lunares. El uso de un top coat mate es, según las especialistas, el detalle definitivo para elevar una manicura sencilla a una propuesta de temporada con mayor profundidad.

Un color para cada tipo de piel

La paleta de los granates y púrpuras profundos destaca por su capacidad de adaptación. Al combinar matices rojizos, marrones y azulados, estos tonos resultan especialmente favorecedores tanto en pieles claras y frías como en aquellas bronceadas, ofreciendo un acabado sofisticado que trasciende las horas del día.