El Tribunal Constitucional dejó sin efecto el juicio que lo envió a prisión. La decisión revirtió la sentencia por lavado de activos dictada en 2025.
El expresidente peruano Ollanta Humala salió el viernes de una cárcel, un día después de que el Tribunal Constitucional anuló el juicio que en 2025 lo había condenado a 15 años de prisión por lavado de activos.
El fallo que anuló la condena
Según el Tribunal Constitucional, Humala fue condenado por lavado de activos en la modalidad de receptación patrimonial, una conducta que recién fue sancionada desde 2016 y que castiga a quien recibe o posee bienes de origen delictivo con conocimiento o posibilidad de conocer su procedencia ilícita.
La máxima instancia constitucional usó el mismo razonamiento por el que hace nueve meses ordenó el archivo de otra pesquisa contra Keiko Fujimori, quien fue investigada por el mismo delito y para la cual la fiscalía pedía 35 años de cárcel.
A Humala y Fujimori se les acusaba de haber recibido dinero ilícito para sus respectivas campañas presidenciales de 2011 y 2016.
La condena y el encierro
La noche del 15 de abril de 2025, la Corte Superior Nacional condenó a 15 años de prisión a Humala y a su esposa, Nadine Heredia. Humala se presentó a la Corte y, tras la sentencia, fue rodeado de policías y encarcelado de inmediato.
Su esposa no asistió y se asiló en Brasil junto al hijo de 15 años de la pareja. Humala fue enviado a una cárcel construida para expresidentes, donde también están Alejandro Toledo, Martín Vizcarra y Pedro Castillo, todos condenados en distintos procesos.
La Corte Superior sostuvo que Humala y su esposa recibieron 3,6 millones de dólares de Odebrecht y del gobierno del entonces presidente venezolano Hugo Chávez para sus campañas electorales de 2006 y 2011. También señaló que la pareja habría ocultado el origen del dinero mediante el uso de más de 100 personas, varias de modestos recursos, presentadas como aportantes.
En septiembre de 2025, el abogado de Humala, Wilfredo Pedraza, dijo a The Associated Press que el exmandatario dedicaba sus días en prisión a revisar su proceso judicial, correr en el patio y entrenar con un equipo básico de gimnasio.