Las autoridades de Estados Unidos conservan vigentes varias recompensas por información que permita el arresto o la condena de funcionarios, exfuncionarios y presuntos integrantes de organizaciones criminales vinculados con Venezuela. Las ofertas forman parte del Programa de Recompensas por Narcóticos: Objetivos Venezolanos, administrado por el Departamento de Estado desde 2020.

Entre los nombres que siguen en la mira aparecen altos funcionarios, exautoridades y presuntos miembros de estructuras criminales, mientras otros casos ya pasaron a manos de las autoridades judiciales.

Las figuras políticas con recompensa activa

Diosdado Cabello, actual ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, tiene una recompensa de hasta 25 millones de dólares por información que conduzca a su arresto o condena. La acusación fue presentada en 2020 y lo vincula con una supuesta conspiración narcoterrorista junto con integrantes del denominado Cartel de los Soles. Washington sostiene que habría colaborado en operaciones para facilitar el tráfico de cocaína y proteger cargamentos de droga.

Estados Unidos mantiene activas varias recompensas vinculadas con Venezuela

Vladimir Padrino López, ministro de Agricultura Productiva y Tierras, continúa buscado por la justicia estadounidense por presuntos delitos relacionados con narcotráfico y corrupción cuando ocupó el cargo de ministro de Defensa. Por su caso, Estados Unidos ofrece hasta 15 millones de dólares por información que permita su arresto o condena.

Tareck El Aissami, exvicepresidente y exministro de Petróleo, permanece en la lista de personas buscadas. Las autoridades estadounidenses lo acusan de haber usado posiciones de poder dentro del Estado venezolano para facilitar actividades vinculadas con el narcotráfico internacional y brindar apoyo a organizaciones criminales. Aunque sigue detenido en Venezuela, el Departamento de Estado mantiene una recompensa de hasta 10 millones de dólares.

Pedro Luis Martín Olivares, exjefe de Inteligencia Económica del Sebin, figura con una recompensa de hasta 10 millones de dólares. De acuerdo con las investigaciones estadounidenses, presuntamente utilizó su cargo para facilitar la salida de cargamentos de cocaína desde Venezuela hacia Centroamérica, el Caribe y Estados Unidos. Además, sobre él pesa una notificación roja de Interpol.

Rodolfo McTurk Mora, exjefe de Interpol Venezuela, continúa prófugo y es buscado por cargos relacionados con narcotráfico y obstrucción de la justicia. Estados Unidos ofrece hasta 5 millones de dólares por información que conduzca a su arresto o condena. Según la acusación, habría recibido sobornos para impedir la extradición de narcotraficantes y permitir que siguieran operando desde territorio venezolano.

Giovanni Vicente Mosquera Serrano es la incorporación más reciente a la lista de objetivos prioritarios. Está identificado como uno de los líderes del Tren de Aragua y enfrenta cargos por presuntamente proporcionar apoyo material a una organización terrorista extranjera y participar en una conspiración para traficar cocaína con destino a Estados Unidos. Las autoridades creen que podría encontrarse en Venezuela o Colombia, y se convirtió en el primer integrante del Tren de Aragua incluido en la lista de los 10 fugitivos más buscados del FBI. En diciembre de 2025, el Departamento de Estado elevó a 5 millones de dólares la recompensa por información que conduzca a su captura.

Estados Unidos mantiene activas varias recompensas vinculadas con Venezuela

Los casos que ya están ante las autoridades

Algunos nombres que durante años figuraron en las listas de recompensas ya no son considerados fugitivos. Uno de ellos es Hugo «El Pollo» Carvajal, exdirector de Inteligencia Militar de Venezuela, detenido en España y posteriormente extraditado a Estados Unidos, donde enfrenta un proceso judicial por cargos relacionados con narcotráfico.

Otro caso es el del exgeneral Clíver Alcalá Cordones, quien se entregó a las autoridades estadounidenses en 2020 y fue trasladado a ese país para responder por acusaciones vinculadas al denominado Cartel de los Soles.

Nicolás Maduro dejó de figurar como prófugo tras su captura el 3 de enero de 2026 y su posterior traslado a Estados Unidos. Actualmente permanece detenido en una cárcel federal mientras enfrenta un proceso judicial por diversos cargos federales. En marzo de 2020, una corte federal de Nueva York lo acusó de presuntos delitos de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y delitos relacionados con armas.

También aparece Jesús Alfredo Itriago, exjefe de Antinarcóticos del CICPC, quien permanece en la lista de recompensas activas pese a haber sido detenido en Baruta, Caracas. Estados Unidos mantiene publicada una recompensa de hasta 5 millones de dólares por él. Las investigaciones de la DEA señalan que habría utilizado su influencia dentro de los organismos de seguridad venezolanos para proteger cargamentos de cocaína y facilitar operaciones de narcotráfico internacional.