La cobertura del Mundial 2026 en Venezuela está marcada por las restricciones en la repartición de los derechos de transmisión, lo que ha dejado menos opciones para seguir todos los partidos por televisión abierta, cable, streaming y radio.
Menos alternativas para ver los partidos
Sergio Musella, comentarista y narrador de fútbol de Venevisión, señaló que esta edición presenta una cobertura más limitada por la forma en que se distribuyeron los derechos. Con 16 años en medios y tres Copas del Mundo cubiertas, afirmó que el acceso al torneo ha sido más complejo para el público venezolano.
Musella explicó que Televen es el canal con derechos para emitir encuentros por televisión abierta en el país, aunque no puede transmitirlos todos. En paralelo, Disney+ tampoco dispone de la señal completa de la competición para Venezuela.

“La repartición con Disney son 30 partidos del Mundial”, dijo. Añadió que algunos encuentros no están disponibles en el país por geolocalización y mencionó como ejemplo el partido Alemania-Curazao, que en esa plataforma solo se transmitió para Venezuela. También indicó que el dueño continental de los derechos es DirecTV.
La radio también entra en juego
En la transmisión radial, Unión Radio informó el 12 de junio que estableció una alianza con el Sistema Nacional de Medios Públicos para narrar los partidos del Mundial FIFA 2026 a través de esos canales.
Cómo se informaron los venezolanos
El Diario consultó a sus lectores mediante una encuesta en redes sociales en la que participaron 137 usuarios para conocer qué plataformas usan para seguir el torneo. Según los resultados, 68 personas, equivalentes al 50 % de los participantes, dijeron que ven los partidos por streaming.

Otros 41 usuarios, equivalentes al 30 %, respondieron que siguen los encuentros por televisión abierta, mientras que 28, para un 20 %, indicaron que recurren a la televisión por cable.
Un negocio cada vez más cerrado
Musella consideró que el caso del FIFA Gate de 2015 cambió la lógica con la que se comercializan los derechos de los Mundiales, al convertirlos en un negocio más cerrado. A su juicio, antes existía un reparto más equilibrado y los canales de señal abierta podían asumir esos costos con mayor facilidad.
Recordó que en 2014 Venezuela tuvo el último Mundial con todos los partidos por señal abierta y sostuvo que desde entonces esa posibilidad no volvió a repetirse. También afirmó que antes la FIFA comercializaba los derechos de otra manera y no era necesario acudir a un grupo intermediario.
El comunicador agregó que otros canales nacionales, entre ellos Venevisión, Meridiano e IVC, han intentado obtener esos derechos, pero Televen mantiene por ahora la exclusividad en el país. Según dijo, ese canal compró los derechos del Mundial de Catar 2022 y, durante esa transmisión, adquirió también los de 2026 y 2030.

Musella señaló además que Venezuela no es el único país con esta dificultad, ya que Colombia, Argentina y Chile atraviesan una situación similar por el costo de los derechos de transmisión.
Efectos de la concentración de derechos
El comentarista también advirtió que la concentración de los derechos no es un fenómeno nuevo. Mencionó que en el libro ¡Comenta Reyes Álamo!, del narrador deportivo Reyes Álamo, se recoge que Venezolana de Televisión no pudo transmitir de manera consecutiva los Mundiales durante las décadas de 1980 y 1990.
Ante este escenario, planteó que parte del público podría estar recurriendo a páginas web y aplicaciones no oficiales para ver todos los encuentros. A su juicio, cuando un torneo de esta magnitud queda restringido a pocas plataformas, la piratería se vuelve más difícil de combatir.
“No se puede monopolizar todo porque eso genera piratería, descontento y que la gente se aleje del producto”, afirmó. También sostuvo que las restricciones limitan la libertad de elegir por dónde ver los partidos y reducen las oportunidades laborales para canales y equipos de producción en cada país.
