La selección absoluta de la Vinotinto cedió este lunes por dos goles a uno ante su similar de Japón en un disputado encuentro amistoso internacional celebrado en el Edion Peace Wing Hiroshima. El compromiso, caracterizado por la alta intensidad táctica, se decidió en los instantes finales mediante una pena máxima que generó controversia en el banquillo y los jugadores del combinado nacional.
Japón
Kokubo (Z. Zuzuki 46′), Watanabe, Seko (H. Ito 72′), Suzuki, Nakano (R. Doan 72′), Kumasaka (S. Tanaka 8′)(K. Tanimura 81′), Kamada (A. Tanaka 46′), Soma (Y. Soma 72′), Sato (T. Kubo 46′), Saito (J. Iro 46′), Goto (A. Ueda 46′)
Venezuela

José David Contreras, Yordan Osorio, Nahuel Ferraresi, Cristian Makoun, Jan Aramburu, Luis Balbo, Yangel Herrera, Marcos Libra (Wikelman Carmona 71′), Dany Pereira (Cristian Cásseres 60′), Kevin Kelsy (Gleiker Mendoza 71′), Brayan Castillo (Jesús Ramírez 59′)
DT: Oswaldo Vizcarrondo
Intensidad y respuesta en el complemento
Durante la primera mitad, el conjunto asiático intentó imponer su ritmo de posesión, pero la escuadra venezolana mantuvo un orden defensivo sólido que neutralizó las incursiones rivales. Las emociones y los goles se reservaron para el segundo tiempo en territorio japonés.

Apenas al minuto de la reanudación, el delantero Kevin Kelsy adelantó a la Vinotinto con una oportuna anotación. Sin embargo, la reacción local no se hizo esperar y el atacante Ayase Ueda igualó las acciones tres minutos más tarde, estableciendo el 1-1 parcial en el marcador.
Polémica decisión en el tiempo de descuento
Cuando el encuentro parecía encaminado al empate gracias al repliegue táctico y las intervenciones defensivas de los criollos, el árbitro principal Tony Danasko señaló una infracción dentro del área tras un choque en el sexto minuto de reposición (90+6′).
La marcación del tiro penal desató reclamos inmediatos por parte de la delegación nacional, al considerar que no existió la fuerza suficiente en el contacto. El propio Ayase Ueda se encargó de ejecutar la pena máxima con un disparo ajustado al poste, superando al guardameta José David Contreras para decretar el 2-1 definitivo que sentenció el cotejo en el feudo nipón.
