Marcos Tarre Briceño publicó una novela que expone los crímenes cometidos por guerrillas que reclutan menores y los convierten en carne de cañón para detectar minas. La obra se adentra en la pérdida absoluta de la inocencia de estos jóvenes dentro de un entorno marcado por la violencia y el delito.

Una historia atravesada por la violencia y la memoria

La narración recrea esa realidad con un lenguaje directo y realista, sin apartarse de la crudeza de los hechos que retrata. En ese recorrido, la novela aborda cómo los menores quedan atrapados en una dinámica criminal que destruye su vida desde edades tempranas.

El libro también explora las dinámicas de venganza ancestral guajira e incorpora vivencias de horror cotidiano que, según plantea la historia, superan cualquier ficción. A partir de esa mezcla, la obra construye un retrato de los «pelados» y del entorno que los arrastra a una violencia extrema.