Ariana Grande presentó una demanda contra varios hackers a quienes acusa de haber accedido sin autorización a dispositivos de terceros para filtrar canciones inéditas, material de sesiones de grabación y videoclips sin su consentimiento durante años.

La acción legal, revelada por Instagram y divulgada por Variety, fue interpuesta el lunes en Los Ángeles.

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La demanda apunta a ataques de suplantación y hackeo

Según el escrito, el grupo de personas no identificadas habría ejecutado maniobras de phishing, o suplantación de identidad digital, y otros ataques que derivaron en el «robo, difusión y explotación ilícitos» de contenido inédito.

Los abogados de la artista aseguran que los hackers atacaron cuentas personales de fotógrafos y productores que trabajaban con ella y luego vendieron datos y contenido por «sumas considerables de dinero».

Accesos a cuentas y dispositivos de colaboradores

La demanda sostiene que en 2019 unos hackers obtuvieron las credenciales de acceso a una cuenta de Dropbox de un fotógrafo que trabajó con Grande. Al año siguiente, los demandados habrían hackeado el dispositivo móvil de un productor que había colaborado con la cantante.

Como resultado, según el escrito, accedieron a grabaciones maestras, maquetas inéditas y material de sesiones de grabación.

En 2023, de acuerdo con la acusación, lograron acceder a medio centenar de sus canciones inéditas y las filtraron. Un año más tarde, crearon una cuenta de Gmail y un dominio haciéndose pasar por un fotógrafo y consiguieron que un técnico les enviara fotos que pertenecían a Grande.