Las perlas en collares, pulseras o aretes son una joya clásica y muy elegante que no necesita estar de moda para combinarla con cualquier atuendo. Hay perlas de varios tipos y colores, por eso, aquí te mostramos cómo puedes identificarlas en tus accesorios:
Perlas cultivadas: Estas son perlas perfectas o casi perfectas y son simétricas. Las hay de varias procedencias las más caras son las más grandes como las de polinesia. No todas las perlas cultivadas son de alto valor. Hay varios tipos mayormente procedentes de la China que no son muy brillantes y no duran tanto como las otras perlas.
Perlas cultivadas de agua dulce: Estas perlas son baratas y vienen en varios tamaños y colores. Tienden a ser asimétricas.
Perlas naturales: Las perlas naturales de agua salada o dulce son raras y encontradas por casualidad. Sus formas y colores varían. Por ser tan raras tienen precios altos.
Perlas sintéticas: Las puede haber muy bonitas y similares a las verdaderas y las de baja calidad que son muy baratas. Las imitaciones de perlas como Majorica son de buena calidad y duran mucho tiempo. Pero en general las perlas sintéticas no se consideran una inversión, se tienen por el gusto de tenerlas.
Calidad en las perlas:
Las imperfecciones en la superficie de las perlas disminuyen su valor. Estas son algunas características que determinan su calidad:
Lustre: Esta es la medida en la que una perla refleja la luz. Entre más la refleja más alto su valor.
Forma: Las perlas vienen en muchas formas, las más valiosas son las que son perfectamente redondas (o cercanas a esto). Pero hay otras formas atractivas.
Color: Las perlas pueden venir en varios colores lo que tienes que fijarte es que su color sea uniforme.