La contaminación en el maquillaje también es un peligro para la salud. Los productos de maquillaje líquidos o en crema son los que tienden a desarrollar bacterias con facilidad. Esto especialmente si el envase de los productos toca directamente la piel, por ejemplo la máscara o rímel. Otros productos pueden ser polvos compactos donde la esponja toca la piel y se guarda junto al polvo, rubores en crema etc.
Si el producto cambia de color, desarrolla un olor desagradable o se le nota una capa de otro color hay que desecharlo para evitar infecciones en la piel o los ojos. La máscara o rímel es el producto que tiene menos tiempo de duración y es solo tres meses una vez se abre.
