Una vida ajetreada dentro de la oficina, con jornadas de ocho horas o más, mina las energías de cualquier persona y le restan tiempo libre para ejercitarse. No obstante, detrás de un frío escritorio y en las pausas entre una reunión y otra es posible realizar significativas acciones que ayudan a darle un poco de movilidad al cuerpo, mantener la forma, evitar unos kilos extras y mejorar el estado de ánimo. Y es que investigaciones médicas han concluido que que estar sentados tantas horas al día es dañino para la salud. Pasar más de nueve horas al día en una silla disminuye la actividad eléctrica y circulatoria en las piernas, además de que eleva el riesgo cardíaco en 54%. Pero conviene recordar que “el éxito para mantener tu peso dependerá de que aprendas a comer saludablemente el 90% del tiempo”. Así lo enfatiza Samar Yorde, médico especialista en salud pública y medicina de obesidad. “Hacer ejercicios con regularidad ayuda a mantener la flexibilidad y la fortaleza de todos los músculos en general”. Antes de comenzar a realizar ejercicios en la oficina para cumplir el objetivo de estar saludables, conviene comenzar el día con un buen desayuno. El entrenador de las misses, Richard Linares, es contundente: “Si no tienes tiempo, toma un batido de whey protein de cualquier marca. ¡Nunca salgas de tu casa con el estómago vacío! Comerás basura”. Entre sus consejos destaca un clásico: “Desayuna como rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo. Así reza el dicho, y yo le sumo: entre esas tres comidas, haz una meriendita con algo de proteínas”.
De la casa a la oficina Si puedes, camina al trabajo o lo más que puedas. Si tomas un bus, bájate unas cuadras antes para caminar el resto. Si tu oficina es en un piso alto, sube las escaleras. Si vas en carro, estaciónalo lejos de la entrada.
Piernas ejercitadas Sentada en tu silla, levanta una pierna, extiéndela y cuenta 3 segundos. Luego baja el pie sin tocar el piso y sostenlo por varios segundos. Repite con la otra pierna y haz 15 veces con cada una.
Brazos en alto Para descargar y liberar la tensión puedes hacer ejercicios de estiramiento: levanta tus brazos por encima de tu cabeza como si quisieras tocar el cielo. Sostén por al menos 10 segundos.
Camina entre reuniones Cuando realices una pausa en la jornada, camina y sube escaleras. Si vas al baño, elije uno del piso superior; camina hasta tienda de la otra calle si necesitas comprar algo. Cambia la silla Una pelota de fitball, como las que se usan para hacer pilates, te obliga a mantener siempre una postura recta y hacer ejercicio con los músculos de tus piernas, abdomen y espalda. Con esta silla dinámica se elimina una de las principales causas del dolor lumbar: mantener una posición estática durante muchas horas. Recordatorios Para evitar pasar sentando muchas horas y que olvides levantarte para realizar una pausa, programa horarios en tu teléfono celular. Oblígate a realizar pausas cada hora. Levántate, estira las piernas, los brazos, sacude las manos y da un paseo. Descansa de la pantalla Cada 30 minutos, retira tu vista de la pantalla y mira a otros objetos como una ventana, un reloj, un escritorio o una puerta. Esto ayuda a promover el movimiento ocular y disminuir las probabilidades de irritación de los ojos y dolores de cabeza.
Mueve el cuello Para estirar tu cuello, flexiona lentamente tu cabeza hacia adelante y hacia atrás, de lado a lado y mira hacia la derecha y a la izquierda. Esto puede hacerse casi a cualquier momento para disminuir la tensión y el estrés. Alimentos sanos Como lo refieren Yorde y Linares, no hay vida saludable posible sin alimentos sanos. Evita las chucherías y reduce al máximo el café. Recuerda tomar mucha agua, preferir frutas, frutos secos y otras opciones naturales. Advertencias: Tu cuerpo necesita más ejercicio de aquel que puedas realizar frente a tu computadora. Esto no es un sustituto del gimnasio o de un programa regular de ejercicios. Cuando los músculos permanecen inmóviles, la circulación disminuye, los músculos se cansan y las tareas se vuelven más incómodas de realizar.