Días antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos, Barack Obama volvió al centro de la campaña demócrata con tres mítines para tratar de movilizar a los votantes y reforzar al partido en una contienda que definirá el equilibrio de poder en el Congreso.
En Atlanta, la multitud respondió con el viejo coro de 2008: “¡Sí se puede!”, mientras el expresidente criticaba a dirigentes que, según dijo, prefieren insultar y dividir antes que unir a la gente para resolver problemas.
Obama vuelve al campo de batalla demócrata
Obama, el primer presidente negro de Estados Unidos, respaldó en Atlanta al senador Jon Ossoff, que busca la reelección en Georgia y es visto por analistas como un posible aspirante presidencial para 2028. Ambos han sido comparados por su imagen juvenil y por la energía que proyectan ante el electorado demócrata.
El expresidente encabezó tres mítines esta semana en apoyo a candidatos demócratas en las elecciones del próximo martes, cuando los votantes elegirán a los legisladores que ocuparán sus escaños durante el resto del mandato de Donald Trump.
La apuesta por una ola azul
Un control demócrata del Congreso colocaría al presidente republicano en una camisa de fuerza legislativa durante sus últimos dos años en el cargo. Al mismo tiempo, Donald Trump ha desplegado una ofensiva de actos de campaña por todo el país, incluso en estados tradicionalmente republicanos donde su partido enfrenta contiendas apretadas.
Entre los asistentes hubo quienes vieron en Obama una fuerza capaz de activar a los indecisos y elevar la participación, pero también voces más cautas. Un profesor de 32 años dijo que el efecto del expresidente podría sentirse en lugares como Atlanta o Filadelfia, aunque dudó de que un discurso cambie la intención de voto en los distritos péndulo, donde —afirmó— pesan más los precios y la situación personal de cada votante.
Los republicanos temen una “ola azul” demócrata el 3 de noviembre, impulsada por votantes molestos por la inflación alta y por el encarecimiento de la energía en medio del conflicto con Irán. Barbara Perry, experta en presidentes estadounidenses de la Universidad de Virginia, sostuvo que los demócratas han encontrado en Obama a su portavoz más eficaz para estas legislativas por su capacidad de entusiasmar a las multitudes y por su humor, que ha dirigido contra Trump.
Julian Zelizer, profesor de historia y asuntos públicos en la Universidad de Princeton, agregó que Obama sigue siendo muy querido y confiable, no solo entre los demócratas sino de forma más amplia, lo que lo convierte en una figura valiosa mientras el partido sigue buscando un liderazgo claro de cara a 2028.





