Hacer una cinta inolvidable no es el único requerimiento para ganar el Oscar a la Mejor Película -hay que sumar millones de dólares en avisos digitales y para la televisión, así como viajes, maquilladores y estilistas para los actores que deben promover su trabajo en eventos de campaña.
Antes de la ceremonia del Oscar el domingo, los estudios se mueven con diligencia para ganarse a los cerca de 8.000 votantes de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas. Netflix Inc y Warner Bros. están entre las distribuidoras que sacaron sus chequeras para atraerse la codiciada estatuilla. «Hay que gastar», declaró Matthew Belloni, director editorial de The Hollywood Reporter.
«Se trata de convencer a la gente y conseguir que la academia lo conozca a uno y que crean en la película». Para quién se haga con el premio mayor, la inversión rendirá buenos frutos.
El Oscar a la Mejor Película genera más dólares en las taquillas, además de prestigio para llamar la atención de potenciales inversores para proyectos futuros. Entre diciembre y febrero, actores, directores, productores y escritores tienen una agenda recargada de almuerzos, proyecciones de la cinta, recepciones y paneles de conversación, atravesando todo Estados Unidos encontrarse con los votantes de los polos de la industria en Nueva York y Los Angeles.
