La Abogacía del Estado advirtió ante el Tribunal Supremo que ampliar la suspensión del derecho al voto a los hijos de quienes se nacionalizaron por la ley de nietos podría comprometer el desarrollo normal de las elecciones del 29-N e incluso el escrutinio final.
El aviso del Gobierno ante el Supremo
En sus alegaciones, los servicios jurídicos del Gobierno responden a la última petición presentada por Iustitia Europa y Vox para que la medida dictada por los jueces se extienda también a los descendientes de los nacionalizados por otro apartado de la Ley de Memoria Democrática, que no quedó afectado por la suspensión ya acordada.
La Abogacía sostiene que esa ampliación “condicionaría todo el desarrollo del proceso electoral en sus trámites legalmente establecidos” y que incluso podría afectar al escrutinio final, “por cuanto pudieren existir sufragios emitidos pero pendientes de computar”.
Más de 163.000 personas ya quedaron fuera del voto
El Supremo ya ordenó que los votos de los nacionalizados por la ley de nietos no se introduzcan en las urnas. La medida afecta a más de 163.000 nacionalizados como hijos o nietos del exilio, según el texto judicial citado en las alegaciones.





