Los empresarios andaluces han puesto el foco en el efecto a largo plazo del accidente ferroviario de Urda: la pérdida de confianza en la alta velocidad. La preocupación es especialmente visible entre los vinculados al turismo, que supone el 13% del PIB de la comunidad, después de que Andalucía volviera a quedar aislada del resto de la Península por este medio de transporte.

El turismo, en el centro del golpe

La advertencia llega en un momento en el que el sector teme que el daño reputacional pese más que el balance económico inmediato. Manuel Cornax, expresidente de la Asociación de Hoteles de Sevilla y Provincia y presidente de la Comisión de Turismo de la Confederación Empresarial de Sevilla, afirmó que las repercusiones seguirán mientras no se recupere la credibilidad de la alta velocidad y de su seguridad.

La herida que deja Urda

El impacto, según el empresariado, no se limita al episodio puntual del accidente. La referencia que hacen es a la interrupción del servicio y a la percepción de vulnerabilidad que deja en uno de los principales corredores ferroviarios del país. El accidente ferroviario de Urda volvió a colocar ese debate sobre la mesa, con el foco ahora puesto en cómo recuperar la confianza de los usuarios.