En el marco de una reorganización de su negocio en España anunciada para capturar sinergias y simplificar su modelo, el consejo de administración de Movistar Plus ha quedado suprimido, lo que implica que la sociedad deja de gobernarse de manera independiente para integrarse en la unidad de consumo dirigida por Óscar Candiles. Este cambio estructural se produce en un momento sólido para la plataforma, que cuenta con 3,94 millones de clientes, lo que representa un incremento del 7,3% respecto al año anterior.
Claves
- —Supresión del consejo de administración autónomo de Movistar Plus.
- —La plataforma pasa a formar parte de la unidad de consumo del grupo.
- —El enfoque estratégico prioriza evitar la marcha de abonados frente a la venta de suscripciones aisladas.
El nuevo rol del fútbol como estrategia de retención

Con esta modificación en la gobernanza, el objetivo de la compañía deja de ser la optimización del negocio propio de la plataforma para subordinarse a los intereses globales del grupo de telecomunicaciones. Mientras que competidores como Digi se han posicionado firmemente en el mercado español de fibra óptica, la televisión de pago y de manera muy destacada los derechos deportivos actúan como el principal dique de contención para evitar la fuga de abonados.
Bajo este escenario, los acuerdos comerciales relativos a las competiciones siguen vigentes, tal como demuestra el hecho de que Orange destina más de 300 millones de euros anuales para ofrecer LaLiga y la Champions a través de las alianzas con los propietarios de los derechos.
El fin de las obligaciones regulatorias y el futuro de la ficción
Tras la adquisición de Canal+ en 2015, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia impuso a Telefónica la obligación de ofrecer sus contenidos premium y canales de fútbol a otros operadores del mercado español. No obstante, dicha exigencia regulatoria expiró en 2023, lo que otorga a la compañía actual total discrecionalidad sobre la comercialización de sus transmisiones a terceros.
En el ámbito de la producción propia y las series, la estrategia también ha experimentado ajustes significativos tras la salida de los anteriores responsables de ficción y entretenimiento, lo que evidencia que la prioridad actual se concentra en la protección de los servicios convergentes y el fútbol frente a las producciones de prestigio.



