Volkswagen vendió el 49% de PowerCo a Gotion por 1.100 millones de euros, una operación que afecta de lleno al proyecto de baterías previsto en Sagunto y que llega cuando la planta aún no ha arrancado su producción en masa.

La compañía alemana presentó la decisión como una “asociación estratégica para acelerar conjuntamente el desarrollo de una cadena de suministro regional de baterías para Europa”, mientras el acuerdo también se extiende a las plantas de Šurany, en la República Eslovaca, y Kenitra, en Marruecos.

Una planta anunciada con 7.000 millones y 3.000 empleos

En febrero de 2022, Volkswagen confirmó que levantaría una planta de baterías en Sagunto. El proyecto se anunció con una inversión de 7.000 millones de euros, empleo directo para 3.000 personas y capacidad para producir baterías que sumaran 40 GWh.

Esos números dependían en parte de los Perte VEC, una ayuda estatal vinculada a los fondos europeos Next Generation, de los que Volkswagen iba a recibir 167 millones de euros. Después de un tira y afloja, finalmente obtuvo el visto bueno para que le entregaran casi 400 millones de euros a cambio de poner la fábrica en marcha.

Retrasos en Sagunto y entrada de Gotion

La planta debía estar operativa en septiembre de este año, pero ahora la empresa prevé empezar con las primeras pruebas a finales de este ejercicio. La fabricación en masa estaba prevista para el primer trimestre de 2027, aunque esas fechas ya no están claras tras el retraso confirmado por PowerCo.

Volkswagen explicó, según su filial, que el grupo está “reposicionando su modelo de negocio hacia una cartera de productos simplificada y optimizada”. En paralelo, la automotriz mantiene un plan de ahorro para eliminar modelos y concentrar su oferta.

La alianza con Gotion busca, además, asegurar la producción de baterías LFP en un contexto en el que la empresa calcula que ese tipo de baterías pasará de una cuota del 10% del mercado de coches eléctricos al 60% en 2030. Con el control de PowerCo, Volkswagen conservará el 51% de la empresa conjunta en Valencia.

Gotion, por su parte, tendrá el 51% de la empresa conjunta en la República Eslovaca y también controlará la sociedad de Marruecos dedicada a la producción de material cátodo para baterías LFP. La operación refuerza la presencia china en un sector que se ha vuelto decisivo para sacar adelante fábricas de baterías en Europa.

En paralelo, Volkswagen sostiene que necesita acelerar su estrategia eléctrica con modelos como ID.Polo, Cupra Raval y Skoda Epiq, mientras el volumen de pedidos está colapsado y la planta de Sagunto sigue sin producir a pleno rendimiento.