Las remesas tocaron un máximo histórico en marzo y siguen como una de las principales fuentes de divisas para Colombia.
Las remesas enviadas a Colombia alcanzaron en marzo un máximo histórico de US$1.226 millones y completaron 23 meses consecutivos por encima de la barrera de US$1.000 millones, en una tendencia que confirma el peso creciente de estos recursos en la economía del país.
Al momento de esta publicación, el dólar paralelo se cotizaba en 811,04 Bs y la tasa oficial del BCV en 685,94 Bs, según Precio Dólar Paralelo.
Un flujo que gana peso en la economía
Gabriela Bautista, analista de contexto externo y mercado cambiario de Corficolombiana, afirmó que estos giros ya superan a sectores tradicionalmente estratégicos de la economía colombiana y se han convertido en un apoyo clave para corregir el déficit en cuenta corriente mediante la balanza de transferencias. También advirtió que este dinamismo plantea retos para la política económica, sobre todo en materia de trazabilidad de los flujos y de mecanismos sólidos para prevenir actividades ilícitas.
En la misma línea, el centro de pensamiento económico ANIF destacó que las remesas mantienen una alta relevancia por su impacto en el consumo de los hogares, el fortalecimiento de la economía nacional y su aporte a la estabilidad de la balanza de pagos. El análisis añade que se trata de una fuente de ingresos relativamente estable frente a otros flujos externos, con efectos directos sobre el gasto interno y la actividad económica.
Sube el monto y también la dependencia
Durante 2025, las remesas sumaron US$13.098 millones, lo que representó un crecimiento de 10,5% frente al año previo y equivalió al 2,87% del producto interno bruto. Entre enero y mayo de 2026, además, explicaron poco más de la mitad de todas las divisas que ingresaron al país según la balanza cambiaria, lo que da cuenta de su relevancia en el flujo externo colombiano.
El aumento también está ligado a la salida de colombianos al exterior registrada desde 2022, cuando más de 500.000 personas dejaron el país, de acuerdo con datos de Migración Colombia. Estados Unidos sigue como el principal origen, con cerca de 48% del total, impulsado por una comunidad colombiana estimada en 1,6 millones de personas y por la fortaleza de su mercado laboral. España aporta 17,7%, con una comunidad de aproximadamente 676.000 colombianos que creció 17% en el último año, mientras que Chile ocupa el tercer lugar y es el principal origen dentro de América Latina.
El impacto interno también es visible en los hogares. ANIF calcula que las remesas representan 3,3% del ingreso disponible de las familias y 3,6% de su consumo, proporciones que han aumentado desde 2016. El pico se registró en junio de 2021, cuando ambos indicadores llegaron a 4,0%, lo que refleja que buena parte de estos recursos se destina al gasto inmediato.
Señales de moderación y riesgos
Pese al récord, el ritmo de crecimiento ya muestra señales de enfriamiento. En abril de 2026, el aumento anual fue de apenas 0,50%, muy por debajo del 12,5% observado en marzo. A esto se suma la apreciación del peso colombiano, cercana al 14,8% en lo corrido del año, un factor que reduce el valor en moneda local de los giros recibidos.
ANIF también plantea inquietudes por la posible relación entre la dependencia de las remesas y una menor participación laboral en los departamentos que más reciben estos recursos, así como por eventuales cambios en la política migratoria de Estados Unidos, que podrían afectar la capacidad de los migrantes para seguir enviando dinero.