El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, llega a la reunión de política monetaria con una presión creciente para elevar las tasas de interés, después de que la inflación subyacente en Estados Unidos avanzara más de lo previsto en agosto, según los datos difundidos por la Oficina de Estadísticas Laborales.
Aumento superior al previsto
El índice de precios al consumidor subyacente, que excluye los rubros de alimentos y energía, registró un incremento de 0,3% en comparación con el mes anterior. Este resultado refuerza la postura adoptada por diversos responsables de la política monetaria estadounidense, quienes consideran imperativo actuar después de más de cinco años con niveles de inflación elevados.
Tras la divulgación del informe estadístico, la probabilidad de un incremento en el costo del dinero durante la reunión fijada para los días 15 y 16 de septiembre trepó por encima del 85%, desde un porcentaje cercano al 70% registrado el jueves anterior, de acuerdo con los datos de los futuros de fondos federales.
Revisión de pronósticos económicos
Frente a este escenario inflacionario, economistas de entidades como TD Bank y JPMorgan modificaron sus proyecciones para anticipar un movimiento inminente en los tipos de interés. Por su parte, la economista jefe de KPMG, Diane Swonk, señaló que la interrogante actual radica en determinar la magnitud necesaria del ajuste para lograr contener las presiones inflacionarias.
Parte del repunte en la inflación subyacente estuvo impulsado por un incremento récord en los servicios de telefonía móvil, según información recopilada por Bloomberg. Si bien algunos especialistas estiman que este factor podría tener un carácter temporal, coinciden en que la banca central no puede postergar las decisiones bajo la premisa de mejoras futuras, especialmente tras las advertencias formuladas por Warsh en su intervención de finales de agosto en Jackson Hole.