México elevó al 100% el subsidio al impuesto por la venta de diésel como respuesta directa al repunte de los precios internacionales del petróleo, impulsado por el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán que mantiene bajo tensión a los mercados energéticos globales.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público incrementó el estímulo fiscal desde el 90% previo hasta la total exención, lo que representa un aumento de 6,6 a 7,3 pesos mexicanos por litro. Esta disposición mantendrá su vigencia entre el 12 y el 18 de septiembre de 2026, según la información oficial publicada en el Diario Oficial de la Federación.
Impacto en el transporte y comercio mundial
El diésel es un combustible esencial para la movilización de personas, el traslado de mercancías y el funcionamiento de maquinaria pesada. Actualmente, este sector enfrenta una escasez global agravada por la escalada militar en Medio Oriente y por el cierre parcial del estrecho de Ormuz, un paso estratégico por el cual transita aproximadamente el 20% del comercio internacional de petróleo y gas natural licuado.
Aumento de apoyos a las gasolinas
Ante la volatilidad de los precios del crudo, que superaron la barrera de los 100 dólares tras los nuevos ataques de Estados Unidos a Irán, la dependencia gubernamental también amplió los beneficios fiscales aplicados a las gasolinas regular y premium.
El respaldo financiero para la gasolina regular subió del 31% al 51%, equivalente a 3,4 pesos mexicanos por litro. Por su parte, el subsidio asignado a la gasolina premium pasó del 24% al 45%, lo que se traduce en unos 2,5 pesos mexicanos por litro.
