La primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia dejó una participación de 57,88% entre los ciudadanos habilitados para votar, una cifra…
La primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia dejó una participación de 57,88% entre los ciudadanos habilitados para votar, una cifra récord que abre interrogantes sobre si ese nivel de movilización se mantendrá en la segunda ronda, en un contexto marcado además por la Copa Mundial de Fútbol 2026.
Un récord que cambia el panorama
Para el analista político Fernando Posada, los resultados de la primera vuelta ya representan una señal positiva. A su juicio, el número de votantes se acerca al de los electores que acudieron en la segunda vuelta de 2022.
Posada plantea dos lecturas sobre lo que podría ocurrir en la nueva jornada. La primera es que el Gobierno logró movilizar desde el comienzo a sectores que en 2022 solo se activaron en segunda vuelta, en parte porque “sintieron que era una elección verdaderamente decisiva para el futuro del país”.
La segunda hipótesis es que el “fenómeno” de Abelardo De la Espriella continúe sumando respaldo y empuje la participación de personas que antes no votaban con tanta frecuencia. En sus palabras, “este número puede seguir creciendo en participación al atraer los votos de personas que antes no participaban en elecciones de una manera tan frecuente”.
El Mundial, una variable inédita
Sin embargo, Posada advierte que esta vez aparece un elemento que no estuvo presente en 2022: la Copa Mundial de Fútbol 2026. Colombia disputará partidos del torneo el mismo día de la segunda vuelta presidencial.
Ante ese escenario, insistió en la necesidad de no dejar el voto para el final de la jornada. “Tenemos que invitar a los colombianos a que voten temprano, a que no dejen el voto para el último momento del día”, señaló.
Polarización y bases electorales sólidas
Por su parte, Carlos Arias, doctor en Psicología Política y consultor político, prevé un aumento de la participación en la segunda vuelta debido a un clima de polarización. Sostuvo que Abelardo De la Espriella llega con más de 10 millones de votos e Iván Cepeda con más de nueve millones, lo que deja bases electorales firmes para ambos.
Arias añadió que buena parte de quienes se abstuvieron en la primera cita electoral podría acudir ahora a las urnas, al tratarse de una coyuntura que define el destino y el futuro político del país. “La máquina electoral que no se movió en las elecciones del 29 de junio seguramente se va a mover en este caso, aunque con el fútbol como variable impredecible en el horizonte”, afirmó.
Con esa lectura, concluyó que estas elecciones podrían convertirse en las de mayor participación política, ya sea por el respaldo a un candidato o por el voto en contra de su rival.
Los números de la primera vuelta
Según cifras de la Registraduría Nacional del Estado Civil, en las 122.012 mesas informadas participaron 23.978.053 colombianos, equivalente al 57,88% de los 41.421.973 ciudadanos habilitados para votar en primera vuelta.
ANIF consideró que este escenario “evidencia una ruptura estructural con el histórico abstencionismo electoral que caracterizaba al país”. Además, sostuvo que la descentralización del debate permitió incorporar de manera efectiva a poblaciones que antes permanecían al margen de las decisiones públicas.
El centro de pensamiento económico recordó que la participación histórica en las primeras vueltas presidenciales se había ubicado entre 50% y 54%. Alcanzar 57,88%, explicó, no solo supone un aumento en el número absoluto de votantes, sino también una mayor eficacia para movilizar a ciudadanos que antes optaban por no participar.