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La mejora de S&P disparó la demanda por un bono argentino en dólares que vence en 2028

La mejora de la calificación de Argentina por parte de S&P reavivó el apetito por un bono en dólares de ley local con vencimiento en 2028, al punto de…

La mejora de la calificación de Argentina por parte de S&P reavivó el apetito por un bono en dólares de ley local con vencimiento en 2028, al punto de que el Tesoro recibió ofertas por US$1.716 millones en una licitación en la que solo buscaba adjudicar US$100 millones. La diferencia entre el precio de corte fijado antes del anuncio y la suba posterior del título en el mercado secundario abrió una oportunidad de arbitraje que impulsó las órdenes de suscripción.

Un récord de ofertas para el AO28

La Secretaría de Finanzas informó que adjudicó US$100 millones en la colocación de este jueves, pese a haber recibido posturas por US$1.716 millones por el bono AO28. Se trató del mayor volumen de ofertas registrado hasta ahora para ese instrumento.

El instrumento, que vence en octubre de 2028, había sido recibido con cautela por parte de los inversores en semanas anteriores. El mercado solía concentrar su interés en el AO27, con vencimiento en octubre de 2027, por quedar dentro del mandato presidencial de Javier Milei. En cambio, el AO28 expira un año después de las elecciones en las que el mandatario buscará un segundo período.

El incentivo del arbitraje

La fuerte demanda estuvo vinculada con la posibilidad de obtener una ganancia en el mercado secundario. El precio de corte se definió en la primera vuelta, antes de conocerse la mejora de calificación de S&P de CCC+ a B-, anunciada el miércoles tras el cierre de la rueda. Desde entonces, el bono subió junto con el resto de la curva en dólares.

Martín de la Fuente, analista de estrategia de Bavsa, explicó que la noticia generó un premio implícito cercano al 1%, ya que el precio de corte era de 95,25 mientras el título cotizaba alrededor de 96 en el mercado secundario. Según señaló, eso empujó a los inversores a aumentar sus órdenes.

“Nunca antes se vio prorrateo del 5,8%”, indicó De la Fuente al referirse al nivel de adjudicación parcial que dejó la subasta.

El precio resultó atractivo tras el upgrade

Max Capital también atribuyó el salto en la demanda al cambio de calificación de S&P. En un informe, sostuvo que las ofertas llegaron a US$1.716 millones en un contexto en el que el bono se había apreciado en el mercado secundario y el precio de corte del miércoles quedó especialmente atractivo.

Los analistas de 1816 remarcaron que el AO28 operaba contra MEP casi 1% por encima del precio de corte. De esa forma, podía comprarse en el mercado primario a US$95,25 por cada US$100 de valor nominal, mientras el bono cerró en el mercado secundario en US$96,16, con un promedio ponderado de US$95,88 en la jornada.

Salvador Vitelli, jefe de research de Romano Group, describió la operatoria como sencilla: el precio del AO28 quedó fijado antes de la noticia de S&P, por lo que el bono pasó a cotizar el jueves con una tasa interna de retorno menor y un precio más alto. Eso permitió a los inversores licitar con liquidación el viernes y vender el mismo jueves con liquidación T+1 para capturar la diferencia.

Por qué el Gobierno no tomó más dólares

Vitelli también explicó por qué el Gobierno no aprovechó el entusiasmo para captar todo lo necesario de cara al pago de deuda a bonistas del 9 de julio. A su juicio, los dólares que entraban no eran genuinos, sino producto de arbitraje, y tomar más volumen podía terminar presionando sobre la curva soberana en el mercado doméstico y disparar las tasas.

En ese marco, respaldó la decisión del equipo económico y consideró que una entrada de unos US$1.700 millones buscando salida en un mismo día habría generado problemas en el mercado local.

El cupo todavía tiene margen

Después de esta licitación, el Tesoro aún puede obtener US$366 millones adicionales con el AO28 antes de alcanzar el cupo máximo de emisión de US$2.000 millones establecido para ese instrumento.

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