Kevin Lee, director de estrategia de BingX, afirmó que parte del llamado “dinero viejo” aborda Bitcoin con paciencia y como herramienta de diversificación, aunque los datos citados en la nota muestran que la adopción entre oficinas familiares sigue siendo limitada.
Una visión de largo plazo para Bitcoin
Durante una conversación en Token2049, en Singapur, Lee sostuvo que trabaja con “mucho dinero viejo” interesado en inversiones alternativas y que esas personas tienen “manos de diamante más fuertes que cualquiera de nosotros”. La expresión alude a la disposición de conservar un activo incluso cuando su precio fluctúa.
El ejecutivo planteó que Bitcoin ya no se presenta solo como una apuesta por una suba rápida, sino también como parte de una estrategia de diversificación. En su ejemplo, mencionó a un inversor que podría destinar un 5% de su cartera al oro y otro 5% a Bitcoin.
La mención de Lee describe una experiencia compartida por él y no una medición de todos los patrimonios adinerados ni una recomendación universal para invertir.
Las encuestas muestran una adopción todavía baja
Los datos de una encuesta de CoinShares ofrecieron un contrapunto: el sondeo consultó a 2.230 inversores con al menos USD $500.000 en activos invertibles, provenientes de siete mercados. Según los resultados divulgados el 5 de octubre, la apreciación a largo plazo y la diversificación figuraron entre las principales razones para invertir en criptomonedas.
Bitcoin fue el activo digital más presente entre los encuestados. El 80% de quienes participaron y tenían activos digitales dijo mantener BTC.
Un informe de JPMorgan, publicado en febrero, mostró el otro lado del panorama: entre 333 single-family offices consultadas en 30 países, el 89% no tenía exposición a criptomonedas. La asignación promedio a cripto y activos digitales fue de apenas 0,4%, y solo el 17% consideraba esa clase de activos un tema clave de inversión.
En paralelo, una publicación en X reprodujo el comentario de Lee sobre el interés de algunos grandes patrimonios en Bitcoin.
Las cifras citadas en la nota apuntan a una brecha clara entre el interés declarado por parte de ciertos inversores y la exposición efectiva de las family offices. Lee ve a Bitcoin como un activo que puede encajar en una cartera de largo plazo, pero los datos disponibles muestran que esa visión todavía no se ha generalizado.




