John Maynard Keynes y Milton Friedman figuran como dos de los economistas más influyentes del siglo XX. Sus posturas divergentes sobre el papel del Estado y el funcionamiento de los mercados marcaron la historia moderna y continúan rigiendo el trasfondo de las decisiones financieras a escala global.

Mientras que la obra del economista británico suele considerarse contraria a la filosofía del libre mercado, Friedman defendía la mínima intervención gubernamental. Keynes abogaba por el gasto público como mecanismo de estímulo económico, en contraste con la oposición frontal de Friedman a los controles de precios y a los programas estatales masivos.

El intervencionismo de John Maynard Keynes

Los historiadores suelen referirse a John Maynard Keynes, nacido en Gran Bretaña, como un economista clave en la macroeconomía moderna. Durante su trayectoria, participó como representante en el tratado de paz firmado en Versalles y logró reconstruir su fortuna personal tras el crac bursátil de 1929.

En 1936, Keynes plasmó sus ideas fundamentales en la obra titulada «Teoría general del empleo, el interés y el dinero», promoviendo la intervención estatal para impulsar el consumo y la inversión, además de mitigar los efectos de la Gran Depresión.

El liberalismo de Milton Friedman

Por su parte, Milton Friedman se posicionó como un férreo defensor del libre mercado y de la reducción de la intervención gubernamental. Hijo de inmigrantes procedentes de Austria-Hungría, sus ideas quedaron consolidadas en su libro «Capitalismo y libertad», publicado en 1962.

Friedman destacó por enfatizar la relación directa entre la oferta monetaria y la inflación, además de conceptualizar los mercados de divisas modernos y no regulados. Galardonado con el Premio Nobel de Economía en 1976, sus obras circularon de forma clandestina durante la Guerra Fría y sus posturas sobre el libre mercado sirvieron de inspiración para reformas económicas en distintos países.