Una coalición de sindicatos de Hollywood advirtió este lunes sobre el declive sostenido de la producción audiovisual estadounidense, una tendencia que, según señaló, se ha acumulado durante los últimos 25 años.
En un comunicado conjunto, los gremios afirmaron que una proporción cada vez mayor de la producción cinematográfica y televisiva de Estados Unidos se ha trasladado a localizaciones extranjeras, en una industria que da soporte a más de dos millones de empleos en ese país.
La inversión local cayó en cine y televisión
El documento fue elaborado por el Sindicato de Directores de EE UU, la Alianza Internacional de Empleados de Escenarios Teatrales, el Sindicato Internacional de Trabajadores de América del Norte y el Sindicato de Actores de Cine-Federación Estadounidense de Artistas de Televisión y Radio, el más importante de Hollywood.
El informe reveló que hace 25 años los estudios destinaban el 74% de sus presupuestos de producción cinematográfica a Estados Unidos, pero esa cifra descendió al 42%.
La caída fue aún más fuerte en televisión, donde la inversión local bajó del 94% al 64%.
Entre 1999 y 2024, la proporción del gasto en producción en Estados Unidos entre las 25 películas de mayor presupuesto de los principales estudios estadounidenses disminuyó un 40%.
El debate por incentivos y el éxodo de rodajes
El análisis se centró en las producciones de grandes estudios con mayor impacto económico y en el empleo del sector, con umbrales presupuestarios de al menos 5 millones de dólares para largometrajes y entre uno y 1,7 millones de dólares para episodios de televisión según su duración.
Los sindicatos advirtieron que, si no se toman medidas, Estados Unidos seguirá perdiendo terreno en la retención de esta industria y en los empleos de clase media que genera.
Los resultados del informe se conocen mientras el Congreso estadounidense debate la posibilidad de ofrecer un incentivo a la producción del 20% al 30% para reactivar la industria cinematográfica y televisiva.
Hollywood arrastra desde hace décadas el fenómeno conocido como runaway production, la fuga de grandes producciones y rodajes hacia otros países ante la falta de incentivos fiscales atractivos.
Ese problema se agravó durante la pandemia de covid-19 y luego con las históricas huelgas de guionistas y actores que paralizaron el sector en 2023 en Los Ángeles.
Donald Trump, quien recientemente defendió la idea de crear incentivos fiscales para revitalizar Hollywood, amenazó al llegar al poder con imponer un arancel del 100% a las películas extranjeras.
La medida generó rechazo entre los principales sindicatos y estudios, que advirtieron que paralizaría la distribución global.
En su lugar, representantes de la industria propusieron mejorar los créditos fiscales, similares a los que ofrecen Canadá, Reino Unido y algunos estados de Estados Unidos como Nuevo México y Georgia.




