El tránsito de embarcaciones por el estrecho de Magallanes aumentó más de 70% interanual en agosto y septiembre, de acuerdo con cifras de la Armada de Chile obtenidas por Bloomberg. El repunte se explica por las restricciones operativas y las largas esperas en el Canal de Panamá.

El desvío crece por las restricciones en Panamá

La desviación masiva de buques responde a la necesidad de los armadores de evitar las severas restricciones operativas y las largas esperas en el Canal de Panamá, desencadenadas por la escasez de precipitaciones vinculada al fenómeno de El Niño.

El estrecho de Magallanes se ha convertido así en una vía alternativa para embarcaciones que buscan sortear esos cuellos de botella.

Más navegación pese a mayores costos

Aunque el desvío por el extremo sur chileno implica un mayor consumo de combustible y más días de navegación, la ausencia de tarifas de peaje compensa los sobrecostos de las subastas y retrasos en Panamá.

El repunte de la actividad marítima en la zona se inició en julio y coincidió con el invierno austral, cuando el transporte terrestre por carretera entre Chile y Argentina se vio afectado por el temporal de nieve en la cordillera de los Andes.

Según los registros de la Gobernación Marítima de Punta Arenas centrados en buques de entre 60.000 y 65.000 toneladas de registro grueso, se prevé que el flujo de embarcaciones en la región se mantenga elevado durante los próximos meses con el comienzo de la temporada turística de cruceros.