El Departamento de Agricultura de Estados Unidos anunció el levantamiento de restricciones para permitir que cualquier banco extranjero que cumpla los requisitos pueda respaldar transacciones venezolanas, en el marco de una apertura económica dirigida al sector agrícola.

Garantías crediticias y respaldo a la banca extranjera

La medida principal del plan consiste en utilizar el programa GSM-102 para que los importadores venezolanos adquieran productos agrícolas estadounidenses. El mecanismo no otorga dinero directo, sino que ofrece garantías de crédito que disminuyen el riesgo para las instituciones financieras que respaldan las operaciones comerciales.

Ante las dificultades de la banca nacional para otorgar créditos destinados a la adquisición de insumos como trigo, maíz y soja, el respaldo estadounidense busca disipar la incertidumbre comercial. El subsecretario de Agricultura para Comercio y Asuntos Agrícolas Exteriores, Luke J. Lindberg, presentó esta iniciativa como parte del compromiso con la recuperación económica del país, según reseña el diario español ABC.

Proyección de importaciones y formación técnica

Un informe elaborado por el Departamento de Agricultura proyecta que Venezuela requerirá importar 1,5 millones de toneladas métricas de trigo en la campaña 2026-2027, lo que representa un incremento del 10%. Asimismo, el consumo interno de maíz se estimó en unos tres millones de toneladas, en un contexto donde los productores enfrentan presiones inflacionarias y costos elevados en fertilizantes.

El plan también contempla la reconstrucción de capacidades agrícolas mediante programas de investigación e intercambio corto para científicos e investigadores venezolanos, orientados a homologar normas sanitarias y regulatorias, así como el estudio de una posible misión comercial agrícola a comienzos de 2027.