Brasil experimentó una variación negativa del Índice Nacional de Precios al Consumidor Amplo (IPCA) de -0,32% durante el mes de agosto, de acuerdo con los registros divulgados por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística. Este resultado muestra una marcada desaceleración frente al 0,07% reportado en julio.
Tras este indicador, la inflación acumulada a lo largo del año se sitúa en 3,11%. Por su parte, la tasa interanual se ubicó en 4,22%, un nivel inferior al 4,44% registrado en el periodo previo.
Electricidad y transportes marcan el descenso
El sector de vivienda experimentó una contracción del 1,87%, convirtiéndose en el de mayor incidencia en el índice general. Dicho retroceso estuvo condicionado por una caída del 7,63% en la energía eléctrica residencial, reflejando la incorporación del Bono de Itaipú en las facturas y los ajustes tarifarios en São Paulo, Vitória y São Luís, además de bajas en Fortaleza y Rio Branco.
En el apartado de transportes, que registró una variación de -0,86%, sobresalieron las disminuciones del 13,17% en los pasajes aéreos y del 0,91% en los combustibles, abarcando reducciones en el etanol, el diésel y la gasolina. Asimismo, el servicio de transporte por aplicativo retrocedió 4,57% al incorporar ajustes pendientes del mes anterior.
Alimentos y bebidas continúan a la baja
El grupo de alimentación y bebidas experimentó nuevas reducciones al ubicarse en -0,34%, con un impacto notorio en los productos para el consumo en el hogar, que cayeron un 0,61%. Entre los alimentos con mayores descensos destacaron la batata inglesa con un -19,89%, la zanahoria con -11,22%, la cebolla con -11,07% y el tomate con -10,94%. En contraste, se observaron incrementos en la leche larga vida, las frutas y las carnes.
En el extremo opuesto, el único sector con una presión al alza significativa fue el de gastos personales, que escaló un 1,30% impulsado principalmente por el encarecimiento del cigarro, el cual aportó el mayor impacto positivo del mes con un incremento del 19,59%.
