Las cifras de volumen de Kalshi y Polymarket están bajo escrutinio por patrones que, según analistas, despiertan dudas sobre la calidad de la actividad reportada. Ambas plataformas niegan wash trading, pero el debate crece al mismo tiempo que exhiben expansión y valoraciones elevadas.
Patrones que levantan sospechas
En Polymarket internacional, observadores detectaron que algunos mercados con varios resultados registraron más actividad en contratos de baja probabilidad que en los de mayor posibilidad de ocurrir. Según CNBC, el patrón apareció en mercados electorales, deportivos y sobre decisiones de bancos centrales.
En Kalshi, un usuario señaló un comportamiento similar en los futuros perpetuos de ETH el 20 de septiembre. CNBC encontró que casi la mitad del volumen en dólares de ese día provino de operaciones ubicadas entre USD $5.495 y USD $5.505, alrededor de USD $5.500 por operación.
El wash trading consiste en compras y ventas coordinadas para aparentar una actividad mayor a la real. Tanto Kalshi como Polymarket rechazan que esos patrones respondan a esa práctica.
El intercambio internacional de Polymarket también quedó en el centro de la discusión por contratos sobre los nominados presidenciales de Estados Unidos para 2028, donde un mercado sobre JD Vance registró menos volumen que otro sobre Elon Musk, pese a que Musk no es elegible para la presidencia.
En ese mismo terreno, el análisis de CNBC no detectó el mismo patrón en los contratos correspondientes del intercambio estadounidense de Polymarket, regulado por la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos, o CFTC.
Kalshi, Polymarket y la presión por mostrar liquidez
Las dudas también alcanzan a la relación entre volumen e interés abierto. Al miércoles por la mañana, el volumen de 24 horas en los futuros perpetuos de BTC y ETH de Kalshi equivalía aproximadamente a 42 y 66 veces, respectivamente, el interés abierto de esos productos.
En comparación, el volumen de 24 horas representaba cerca de tres cuartas partes del interés abierto en los futuros perpetuos de ETH de Polymarket y alrededor de un tercio en Hyperliquid.
Kalshi explicó en una publicación de blog que identificó a cientos de usuarios involucrados en las operaciones señaladas y que tiene mecanismos para vigilar la auto-negociación y la colusión. Su versión es que algunos movimientos podrían responder a especuladores que aprovechan diferencias entre el precio spot de una criptomoneda en otro intercambio y una cotización de un creador de mercado desactualizada.
Polymarket, por su parte, atribuye la actividad en contratos de baja probabilidad a operadores experimentados que buscan errores de precio. Kyle Gesuelli, jefe de ingresos y analítica de la plataforma, sostuvo que esa conducta es saludable porque ayuda a corregir desequilibrios en los precios.
El debate se mezcla con el antecedente de un estudio de investigadores de la Universidad de Columbia que estimó que patrones que consideró indicativos de wash trading representaron 60% del volumen semanal del intercambio internacional en diciembre de 2024. Para octubre de 2025, esa proporción había bajado a 20%, y Allen Sirolly dijo que en abril de 2026 era insignificante.
En esa conversación también influyen los incentivos: Kalshi lanzó sus futuros perpetuos en junio y eliminó las comisiones de negociación hasta finales de 2026 para atraer usuarios, además de ofrecer incentivos a creadores de mercado.
Tamika Bent, socia de K&L Gates, señaló que un mercado de contratos designado debe vigilar en tiempo real condiciones, precios y volúmenes para detectar anomalías. Andre Guettler, profesor de finanzas de la Universidad de Ulm, calificó el patrón de Kalshi como poco orgánico, mientras Craig Pirrong, de la Universidad de Houston, lo comparó con una liquidez que se consume a sí misma para aprovechar incentivos.
El cuestionamiento no implica una conclusión de que haya ocurrido wash trading, pero sí pone en el centro la forma en que ambas plataformas miden y exhiben su crecimiento.
Mercados improbables y cifras llamativas
Las dudas sobre Polymarket internacional se extendieron a contratos sobre la Copa Mundial de la FIFA 2026 y sobre el próximo primer ministro de Etiopía.
En el torneo de 2026, las probabilidades de España acumularon USD $152 millones negociados, por debajo de los USD $158 millones asociados a Egipto, pese a que Egipto nunca superó el 0,5% de probabilidad de ganar. Marruecos, con una opción que no rebasó el 2%, también registró un volumen ligeramente superior al de España.
En el caso de Etiopía, Abiy Ahmed, quien ganó la elección y mantenía una probabilidad de 98% en el contrato, acumulaba cerca de USD $170.000 en volumen; Gedion Timothewos, por debajo del 3% durante meses, sumaba casi USD $56 millones.
Polymarket dijo que resolvería ese contrato cuando el gobierno electo asumiera oficialmente, previsto para el 5 de octubre.




