Bolivia podría sumarse a la lista de los países de América Latina endeudados con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en un momento en el que Argentina, Costa Rica y Ecuador concentran los mayores compromisos con el organismo hasta mediados de este año.

Al momento de esta publicación, el dólar paralelo se cotizaba en 804,23 Bs y la tasa oficial del BCV en 667,05 Bs, según Precio Dólar Paralelo.

De acuerdo con Bloomberg Línea, el posible regreso boliviano refleja que varias economías de la región siguen usando al FMI como fuente de financiamiento y como señal de credibilidad.

Bolivia vuelve al radar del organismo

Jonathan Fortun, economista senior del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF por sus siglas en inglés), dijo que Bolivia está cerca de un programa con el FMI por entre 3.000 y 3.500 millones de dólares, lo que describe una situación macroeconómica muy delicada.

El país suramericano enfrenta un déficit fiscal elevado, reservas bajas, escasez de divisas, una inflación más persistente, presión sobre combustibles y un régimen cambiario que ya no puede funcionar como antes.

Fortun también señaló que la reciente emisión de US$ 1.000 millones en bonos muestra que el país todavía puede acceder al mercado, aunque con un costo alto: volver a cinco años con una tasa cercana al 10% no equivale a una normalización plena.

El ministro de Economía de Bolivia, José Gabriel Espinosa, aseguró que el Gobierno buscará un acuerdo con el FMI para inyectar recursos a la economía y dar certidumbre.

Argentina concentra la mayor presión

Argentina, Costa Rica y Ecuador lideran la deuda regional con el FMI

La analista de mercados Emanoelle Santos afirmó que la relación con el FMI sigue siendo un termómetro de fragilidad externa en algunos países, y ubicó a Argentina como el caso de mayor presión en la región.

Fortun indicó que el superávit comercial, la acumulación de reservas y la reapertura gradual del crédito en dólares muestran que el programa argentino está ganando algo de tracción.

Sin embargo, advirtió que el punto central sigue siendo 2027, cuando coinciden vencimientos muy altos, elecciones presidenciales y una posición de reservas que todavía necesita fortalecerse.

El Instituto de Finanzas Internacionales estima que los vencimientos de capital de Argentina con el FMI y los acreedores privados rondarán los US$ 23.000 millones en 2027 y superarán los US$ 30.000 millones al incluir intereses.

Costa Rica y Ecuador mantienen una presión distinta

En Costa Rica, la presión con el FMI no se interpreta como una crisis, sino como un problema de costo fiscal y refinanciamiento, explicó Fortun.

El economista agregó que el país tiene más credibilidad institucional y mejor acceso financiero que Argentina o Bolivia, pero las tasas globales hacen que el servicio de la deuda pese más en el presupuesto.

Sobre Ecuador, señaló que tiene una posición de corto plazo relativamente más favorable, con el precio del petróleo aportando oxígeno externo y fiscal.

Aun así, advirtió que si el petróleo cae o el gasto vuelve a desviarse, la relación con el FMI vuelve a ser más central.