El venezolano Willson Contreras experimentó una de sus mejores temporadas ofensivas en las Grandes Ligas tras vestir el uniforme de los Medias Rojas de Boston, un rendimiento que contrasta con la frustración provocada por la temprana eliminación del equipo en la postemporada de la Liga Americana.

Frustración y autocrítica tras la derrota

Durante el segundo juego de la Serie de Comodín, Contreras intentó mantener a flote a los «patirrojos» con un cuadrangular que rompió la peor sequía de innings sin anotar para la franquicia en playoffs (26.1 entradas) y acercó la pizarra 2-1, aunque el encuentro finalizó con derrota por 9-2.

«Esa es una buena pregunta. No la voy a responder, porque no quiero dar mi respuesta honesta, pero nos eliminaron», declaró el inicialista al término del compromiso. «Esa es la realidad: llegamos aquí intentando ganar. No producimos. No ejecutamos en ninguna parte del juego. Y por eso perdimos», añadió el toletero, quien destacó el esfuerzo colectivo durante una campaña en la que el equipo revirtió una marca de 32-5 registrada entre el 25 de junio y el 8 de agosto.

Aspectos a corregir y balance físico

Para el venezolano, el talento y los análisis computarizados no son suficientes para asegurar campeonatos en octubre. A su juicio, el club necesita pulir detalles fundamentales en el corrido de bases y en el control de los corredores contrarios, priorizando la veteranía y la experiencia sobre los datos.

En su primer año con la organización bostoniana, Contreras admitió que debió lidiar con importantes problemas físicos para poder disputar la instancia decisiva. «Me duele todo. Tengo la corva tensa, me duele la mano derecha, la cadera derecha está rígida. Pero como dije, juegas toda la temporada solo para estar en los playoffs, y no me lo podía perder», concluyó.