George Russell se adueñó de la pole position en Austria en una clasificación que parecía inclinarse contra Mercedes, pero terminó con el británico por delante de Charles Leclerc y Lewis Hamilton. La sesión estuvo marcada por una bandera amarilla provocada por Max Verstappen, aunque los comisarios decidieron que no hacía falta más revisión.
La maniobra que sostuvo a Russell en la cima
Russell pasó por la penúltima curva segundos después de que Verstappen trompeara y se fuera contra la barrera, acción que obligó a ondear la bandera amarilla y a reducir la velocidad en pista. Mercedes lo alertó por radio con antelación, y el piloto sostuvo que levantó el pie del acelerador antes de lo habitual en ese punto.
Según dijo, el resto de su vuelta siguió siendo suficiente para quedarse con el primer lugar. “Una vuelta increíble”, manifestó.
Los comisarios ratificaron la pole en Austria
La decisión final favoreció a Russell: los comisarios concluyeron que el incidente no ameritaba “más investigación” y mantuvieron su pole por delante de los Ferrari de Charles Leclerc y Lewis Hamilton.
Con ese resultado, Mercedes cerró la clasificación con una victoria importante en una jornada que parecía encaminada a romper su racha de poles. La carrera del domingo fue además catalogada como de “peligro por calor”.
