Naomi Osaka derrotó este domingo a Aryna Sabalenka por 6-2 y 7-6 (2) para avanzar por primera vez a los cuartos de final de Wimbledon, en un duelo entre dos de las pegadoras más potentes del circuito.
Osaka quebró la racha de Sabalenka
Sabalenka, número uno del mundo, había ganado los tres cruces previos entre ambas en este año, incluido el que disputaron en la misma ronda del Abierto de Francia el mes pasado. Esta vez, Osaka impuso su velocidad y sus golpes planos en el día más caluroso del torneo hasta ahora, con una temperatura que alcanzó los 28 grados Celsius (82 grados Fahrenheit).
La japonesa salvó los dos únicos puntos de quiebre que enfrentó, metió el 87% de sus primeros servicios y sumó más saques directos que su rival, 8 contra 5. También lideró en golpes ganadores, 21 a 15, en un partido que duró menos de una hora y media.
Sabalenka reconoció su derrota con crudeza. “Me superó”, dijo. “Sentí que su nivel era increíble”.
Una victoria que cambia el panorama
El triunfo fue la primera victoria de Osaka sobre una jugadora número uno del mundo desde que derrotó a Ash Barty en Pekín en 2019. También marcó su primera victoria profesional en la Pista Central, donde celebró levantando los puños y dando una vuelta al terminar el encuentro.
Osaka, que venía de disputar la primera final sobre hierba de su carrera en Bad Homburg, Alemania, aunque se retiró por una lesión en el pie, ahora se medirá con Karolina Muchova. La checa avanzó tras vencer a la campeona de Wimbledon 2024, Barbora Krejcikova, por 7-5, 5-7, 6-3.
En la entrevista en cancha, Osaka dijo que la cocina japonesa de su madre le daba la “fuerza” para ganar. “Mamá, te agradecería mucho que me sirvieras otra comida esta noche”, expresó, mientras su madre, presente en las gradas, le respondió con un corazón formado con las manos.
Sabalenka, que suma cuatro títulos de Grand Slam al igual que Osaka, viene de caer antes de las últimas rondas en el Abierto de Francia. En esa ocasión, la bielorrusa perdió ante Diana Shnaider en cuartos de final, en una derrota que quedó marcada por su propio malestar tras el partido. su derrota ante Diana Shnaider en el Abierto de Francia
