En Caracas y otras zonas del país, las familias de las víctimas de los terremotos del 24 de junio enfrentan no solo el duelo, sino también gastos elevados y trabas para poder sepultar a sus seres queridos.

Enterrar un cuerpo puede costar 200 dólares

En el Cementerio General del Sur, en Caracas, decenas de víctimas están siendo enterradas en nichos cuyo costo ronda los 200 dólares, de acuerdo con testimonios recogidos por el diario español El Mundo.

A ese monto se suman los traslados desde la morgue, que pueden alcanzar los 400 dólares, además de los servicios funerarios para llevar los cuerpos a otras regiones del país, cuyos precios han subido por la alta demanda.

Algunos familiares también han denunciado demoras y obstáculos durante los trámites. Una de las familias consultadas aseguró: “No han hecho más que ponernos obstáculos. Tampoco nos han dejado velarlo”.

Traslados y demoras agravan el dolor de las familias

José Rosal, padre del exbaloncestista Eduardo Rosal, dijo que durante once días buscó recuperar el cuerpo de su hijo entre los escombros con ayuda de familiares y vecinos. “Hemos luchado muy duro durante 11 días para recuperar a mi hijo. Con las manos, con picos y con palas. Incluso alquilamos una grúa para intentar remover las estructuras”, contó.

La situación también golpea a quienes intentan trasladar restos a otros estados. Una familia de Mérida relató que les pidieron 1.200 dólares por cada traslado funerario hasta El Vigía, aunque finalmente llegaron a un acuerdo y uno de los conductores aceptó movilizar tres cuerpos por 1.300 dólares.

Según el reportaje, la acumulación de cadáveres en las morgues y la creciente demanda de espacios para sepultura mantienen bajo presión al sistema funerario, mientras continúan las labores de recuperación de víctimas.

Entretanto, las autoridades mantienen el balance oficial de fallecidos por encima de las 3.300 personas, aunque organizaciones y familiares sostienen que la cifra podría ser mayor por la cantidad de desaparecidos que aún no han sido localizados.