La reconstrucción deportiva de Oklahoma City Thunder se encamina a un dilema financiero sin precedentes en la NBA. Según reveló Brian Windhorst, la franquicia podría llegar a una masa salarial cercana a los 500 millones de dólares en la temporada 2027-2028 si retiene toda su plantilla actual y conserva sus selecciones del Draft de 2027.
La mitad de la cuenta sería por impuesto de lujo
De ese total proyectado, unos 250 millones de dólares corresponderían a penalizaciones por el impuesto de lujo. La cifra refleja el impacto del Convenio Colectivo de Trabajo de la NBA, que endureció las barreras salariales con mecanismos como el primer y segundo apron para frenar el gasto por encima de los topes permitidos.
El sistema castiga con mayor severidad a los equipos que rebasan ampliamente el límite salarial, porque cada dólar extra se multiplica conforme se cruzan esos umbrales. En el caso de Oklahoma City, esa estructura podría convertir el mantenimiento de su plantilla en una carga histórica para una franquicia de mercado mediano-pequeño.
Retener el núcleo joven encarece el proyecto
El éxito deportivo del Thunder ha estado acompañado por la consolidación de varias figuras jóvenes. Entre ellas destacan Shai Gilgeous-Alexander, Chet Holmgren y Jalen Williams, jugadores que podrían exigir extensiones de salario máximo o supermáximo en el mediano plazo.





