Walker Kessler protagonizó un debut perfecto con Los Angeles Lakers al convertir 12 de 12 tiros de campo, una actuación que lo metió de inmediato en los libros de récords de la franquicia y de la NBA. Su precisión en la pintura marcó el ritmo ofensivo del equipo en una noche que quedó asociada a una de las comparaciones más pesadas del baloncesto.

Una marca que solo había logrado Wilt Chamberlain

Según el registro citado, el único jugador en toda la historia de los Lakers capaz de terminar un partido con 12 encestes en 12 intentos o más había sido Wilt Chamberlain, quien en 1969 firmó un 14 de 14. Más de cinco décadas después, Kessler repitió una perfección similar en el Crypto.com Arena y se ganó un lugar en una lista reservada para actuaciones excepcionales.

Un estreno que cambió la dinámica del juego

La nota destaca que Kessler impuso su presencia física desde el arranque, dominó el rebote ofensivo y resolvió con contundencia cerca del aro. También lo describe como un pívot útil en las jugadas de pick and roll, con capacidad para finalizar sin errores y darle una nueva dimensión al ataque interior de los Lakers.

Con esa presentación, el jugador no solo igualó un registro histórico de precisión, sino que también dejó una señal de impacto inmediato en su nueva etapa con el conjunto angelino.