Un correo sobre supuestos anillos de campeón de la NBA terminó convertido en una trampa interna para empleados del Madison Square Garden. La oferta, enviada en septiembre pasado, prometía una recompensa personalizada y gratuita por el título de los Knicks.
El señuelo que aprovechó la ilusión del título
El mensaje aseguraba que la empresa obsequiaría un anillo conmemorativo para celebrar el campeonato de los Knicks. También ofrecía dos diseños exclusivos, personalizados con el nombre de cada trabajador, bajo la promesa de que no costarían nada.
Pero la propuesta era parte de una prueba interna de phishing. Quienes abrieron el enlace no obtuvieron ninguna sortija: recibieron una orden para tomar un curso obligatorio de ciberseguridad.
La respuesta tras un ataque real
MSG Sports confirmó que el correo simulado era auténtico, aunque calificó la maniobra como un “desafortunado error”. La decisión se produjo en medio de la preocupación de James Dolan, luego de que semanas antes un ataque de phishing real comprometiera las credenciales de un empleado y desatara una extorsión informática contra la compañía.
Más allá del engaño, el reparto de los anillos también ha generado tensiones dentro de la organización. Según la información difundida, varios empleados veteranos y parte del personal clave de operaciones comerciales no recibirán la pieza, mientras que MSG Sports destinará más de 3,7 millones de dólares a más de 275 sortijas para jugadores y entrenadores.
La polémica no terminó allí. Durante la ceremonia oficial, algunos asistentes técnicos habrían recibido cajas vacías.
La distribución de las sortijas quedó bajo tensión
El caso dejó expuesta una paradoja: una celebración pensada para premiar a la plantilla derivó en una advertencia disciplinaria y en un malestar interno por la entrega desigual de los anillos. La estrategia de usar el premio como señuelo terminó, para varios trabajadores, en una lección forzada de seguridad digital.





