Brasil y Marruecos igualaron 1-1 en Nueva Jersey, en el partido que abrió el Grupo C y sirvió para inaugurar el estadio que albergará la final del Mundial 2026. El encuentro dejó mejores sensaciones para la selección africana en varios pasajes, aunque la Vinotinto de los amazónicos logró reaccionar a tiempo para rescatar el punto.
Marruecos golpeó primero
El compromiso llegó al descanso con empate, después de un primer tiempo en el que Marruecos se mostró superior durante amplios tramos. La ventaja llegó al minuto 21, cuando Ismael Sairabi definió con una vaselina ante Alisson tras una mala salida, luego de un pase entre líneas de un excelente Díaz.
Brasil, que apostó más por el juego directo que por la posesión, respondió diez minutos después. Vinicius firmó una gran acción individual para colocar el 1-1, un resultado que reflejaba lo hecho por ambos equipos, pese al dominio marroquí en buena parte de la primera mitad.
Un segundo tiempo sin más goles
En la reanudación, las dos selecciones mostraron una propuesta distinta, aunque sin alejarse demasiado de sus ideas iniciales. Marruecos buscó atacar con la pelota, mientras Brasil trató de aprovechar los espacios, pero ninguno encontró la mejor forma de conseguir el segundo tanto.
