Todo empezó durante unas obras en una antigua mansión de Suffolk, en Inglaterra, cuando unos obreros encontraron una vieja jarra enterrada en el jardín. La casa pertenecía a Bill Wyman, bajista de los Rolling Stones durante tres décadas.
Aquel hallazgo despertó su curiosidad por lo que podía esconder la tierra bajo sus pies. Años después, ya con un detector de metales, terminaría encontrando restos de época romana que habían permanecido ocultos durante siglos.
De una mansión del siglo XV a un pasatiempo arqueológico
Wyman había comprado una propiedad del siglo XV en 1968, cuando todavía seguía con la banda británica. En unas obras posteriores, los trabajadores desenterraron una antigua jarra de agua, un objeto que lo llevó a interesarse por la historia del lugar.
En 1991 compró su primer detector de metales y comenzó a recorrer los campos de Suffolk en busca de objetos enterrados. Con el tiempo, esa afición se convirtió en una tarea meticulosa que mantuvo durante décadas.
Más de 200 monedas romanas y una granja desconocida
Las exploraciones empezaron a dar resultados con monedas antiguas, broches, una llave de bronce y fragmentos de cerámica. Con los años, Wyman recuperó más de 200 monedas romanas.
La acumulación de piezas llevó a pensar que aquellos terrenos pudieron estar habitados durante la ocupación de Britania. Finalmente, los hallazgos permitieron identificar una explotación agrícola romana hasta entonces desconocida.
Entre los años 260 y 380
Wyman situó la ocupación de ese asentamiento aproximadamente entre los años 260 y 380 después de Cristo, cuando buena parte de la actual Inglaterra pertenecía al Imperio romano.
El yacimiento quedó incorporado al registro arqueológico de Suffolk, con la referencia MSF6324. Entre sus hallazgos también aparecieron monedas medievales, herramientas de sílex y fósiles, además de una moneda de oro de 1361 y otra acuñada durante el reinado de Harold II.




