La imagen del puma P-22 frente al letrero de Hollywood parecía imposible, pero terminó convirtiéndose en un símbolo de la conservación en Los Ángeles. El animal fue fotografiado de noche con un collar de rastreo visible tras más de un año de intentos del fotógrafo Steve Winter.

Un retrato que cambió la historia de P-22

Jeff Sikich, biólogo del Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos, dudó al principio de que un felino habitara en esa zona. Sin embargo, la aparición de P-22 permitió documentar a un puma aislado por las carreteras y el desarrollo urbano.

La fotografía impulsó la campaña para construir el cruce de fauna silvestre Wallis Annenberg sobre la autopista U.S. Route 101, diseñado para reconectar hábitats separados por una de las vías más transitadas de la región.

Winter tardó 15 meses en conseguir la toma, en medio de robos de cámaras trampa y fallas técnicas. Tras su publicación, P-22 quedó convertido en un icono mundial.