Una florista del estado de Washington que por sus creencias religiosas se negó a vender flores para una boda homosexual, ha recibido más de 100.000 dólares en donaciones para pagar los costos legales de su decisión, aseguró el lunes un sitio web.
Amigos de Barronelle Stutzman, propietaria de la floristería Arlene’s Flowers en la ciudad de Richland, lanzaron el mes pasado una campaña de donaciones en el sitio Gofundme.com, afirmando que el dinero sería usado también para proteger a su pequeño negocio.
«La abuela de 70 años podría perder su negocio, su casa y sus ahorros. Por seguir su fe podría perder todo lo que tiene», indicó el sitio web. Stutzman se negó en el 2013 a proveer flores para la boda entre dos de sus clientes, Robert Ingersoll y Curt Freed, asegurando que las nupcias del mismo sexo son contrarias a su fe Bautista del Sur. Asimismo, recomendó a la pareja los servicios de otro florista que terminó realizando los arreglos para la boda.
Tanto la pareja como el fiscal general del estado de Washington, Bob Ferguson, demandaron a Stutzman, afirmando que su negativa a hacer negocios con la pareja por su orientación sexual es ilegal.
