Bill Gates, nacido en Seattle en 1955, suele compartir ideas sobre trabajo, productividad y toma de decisiones. Entre sus recomendaciones más repetidas aparecen tres hábitos que, según él, le han servido en distintas etapas de su vida.
Dos preguntas antes de resolver un problema
Durante la pandemia de la Covid-19, Gates reforzó una forma de pensar que dice aplicar desde la adolescencia: enfrentar cada gran problema nuevo con dos preguntas. La primera es quién ha resuelto antes una situación parecida y la segunda, qué se puede aprender de esa experiencia.
Su planteamiento parte de no intentar inventar la rueda cada vez, sino observar lo que ya funcionó y adaptarlo al reto propio. El magnate afirma que usó esa técnica en Microsoft y que todavía la emplea hoy.
Decir no y reservar tiempo para pensar
La segunda clave que destaca es el control del tiempo. Gates cuenta que una conversación con Warren Buffett le hizo cambiar de enfoque, al entender que las personas realmente exitosas dicen no a casi todo.
