Con más de mil años de antigüedad, el Día de los santos Inocentes comenzó como una celebración católica que hace referencia a los Niños Inocentes, en memoria de las ejecuciones de todos los niños menores de dos años, llevadas a cabo por Herodes, luego de haberse enterado de el nacimiento de Jesús.
En el Evangelio de San Mateo se relata que cuando Herodes el Grande recibió la noticia de que se estaba esperando el nacimiento del Mesias y futuro rey de Israel, se reunió con los Reyes Magos para dar con el paradero del hijo de Dios.
En su obsesión de perpetuar su situación de poder y no tener competencia, Herodes pretendía acabar con la vida del Mesías.
Los Reyes Magos sin embargo, fueron avisados por Dios de que no volverían a Jerusalén, y utilizarían otros caminos para volver a sus hogares. De ese modo Herodes nunca pudo encontrar al Jesús y ordenó al ejército, ejecutar a todos los niños menores de dos años en la ciudad y sus adyacencias.
